Blockchain: la próxima frontera de la logística chilena

agosto 27, 2025

Escrito por: Admin L360

Blockchain en logística: Chile avanza en trazabilidad, tokenización y eficiencia, pero la colaboración entre actores sigue siendo clave.

En los últimos años, el blockchain ha dejado de ser exclusivo de las criptomonedas para abrirse paso en sectores como la logística, la industria alimentaria o la minería. Contar con un registro inmutable, compartido y seguro de cada evento en la cadena de suministro promete trazabilidad, transparencia y eficiencia operativa. Sin embargo, su adopción sigue siendo parcial y, muchas veces, limitada a proyectos piloto, principalmente por la complejidad de integrar la tecnología en sistemas existentes.

El verdadero desafío no es solo implementar infraestructura tecnológica robusta, sino diseñar un modelo que genere beneficios concretos para todos los actores de la cadena. La experiencia internacional demuestra que el valor del blockchain radica en habilitar interacciones más eficientes, confiables y rentables. En Latinoamérica, y particularmente en Chile, la tecnología avanza en nichos específicos, pero todavía enfrenta barreras culturales, regulatorias y de alineación entre empresas que compiten entre sí.

Tokenización: más allá de la trazabilidad

«La mejora tecnológica por sí sola no genera valor; lo que realmente transforma una industria es habilitar nuevas interacciones y modelos de negocio», afirma Miguel Morales A., consultor experto en cadena de suministro y CEO de Latraza Technology. La tokenización —la representación digital de activos físicos en blockchain— es la aplicación con mayor potencial para la logística del futuro.

Tokenizar un activo permite gestionarlo e intercambiarlo digitalmente. Esto aplica a contenedores, cilindros de gas o ubicaciones de almacenamiento, habilitando esquemas innovadores como:

  • Modelos «as a service», donde los activos se alquilan según necesidad.
  • Monetización por uso, que permite facturar por cada movimiento o utilización.
  • Nuevas interacciones entre empresas, promoviendo colaboración entre actores que tradicionalmente operan de manera aislada.

Más allá de la trazabilidad y la eficiencia, el blockchain fomenta cadenas más colaborativas, con menos intermediarios que no aportan valor y con visión compartida entre todos los actores. Permite fiscalización inteligente, información precisa en tiempo real y confianza del consumidor sobre origen, condiciones y procesos de los productos.

Miguel Morales A., consultor experto en cadena de suministro y CEO de Latraza Technology.

Experiencias internacionales

Proyectos como TradeLens, desarrollado por IBM y Maersk, demuestran que el éxito no depende únicamente de la tecnología, sino del valor que aporta a la cadena de suministro. Actualmente, el blockchain se aplica a:

  • Trazabilidad de productos y materias primas.
  • Gestión documental de transporte y aduanas.
  • Control de temperatura en productos sensibles.
  • Certificación de origen de mercancías.

Sebastián Villanueva Pastén, Chief Business Development Officer de Orionx, destaca que la tecnología ofrece «una sola fuente de verdad compartida entre todos los actores de la cadena», reduciendo errores, fraudes y acelerando la toma de decisiones estratégicas.

Aunque no es nueva —recuerda que Maersk e IBM ya trabajaban con ella en 2018—, hoy está «mucho más madura y lista para resolver los desafíos de transparencia que tiene Latinoamérica (y el mundo entero)».

Sebastián Villanueva Pastén, Chief Business Development Officer de Orionx.

Empresas como Walmart, Maersk y productores de vino y salmón han demostrado que la tecnología puede mejorar eficiencia, reducir papeleo y fortalecer la confianza entre proveedores, transportistas y clientes.

Casos en Chile

En el país, ya se desarrollan pilotos que muestran el potencial del blockchain:

  • Seguimiento de cilindros de gas durante seis meses, con pruebas operativas que permitieron evaluar tanto control técnico como nuevas formas de interacción entre actores.
  • Trazabilidad de salmón, vinos y frutas, con información compartida en tiempo real.
  • Aplicaciones en logística minera y retail, donde se busca optimizar procesos y reducir pérdidas por errores.

Morales destaca que el valor real del blockchain está en habilitar nuevas interacciones entre empresas, no solo en el control técnico de activos. Villanueva percibe un interés creciente del ecosistema cripto y tecnológico chileno, que considera la cadena de suministro como un espacio clave de innovación.

Retos culturales y regulatorios

El mayor obstáculo no es técnico, sino cultural y organizacional. Morales explica que, a diferencia de las criptomonedas, las implementaciones en la cadena de suministro suelen operar en sistemas privados o consorciados, donde los actores definen reglas de gobernanza y protocolos internos. Esto reduce la necesidad de regulación estricta, pero aumenta la importancia de:

  • Establecer estándares comunes para interoperabilidad.
  • Definir acuerdos de operación claros entre todos los participantes.
  • Crear cultura de colaboración y confianza entre empresas competidoras.

Villanueva añade que muchos actores todavía operan con procesos análogos y sistemas tradicionales, y la educación sobre blockchain es limitada. Sin embargo, la presión por mayor eficiencia, trazabilidad y transparencia acelerará inevitablemente el cambio: «Va a pasar sí o sí», afirma.

Perspectivas y oportunidades

Para Morales, el reto inmediato es escalar y masificar experiencias exitosas, pasando de pilotos a proyectos consolidados. El potencial de la tokenización y de los ecosistemas colaborativos puede ser decisivo para modernizar la logística chilena y generar nuevas oportunidades de negocio.

Villanueva asegura que el blockchain ya cuenta con la madurez suficiente para entregar trazabilidad en tiempo real, reducir errores y fraudes, y agilizar la toma de decisiones. Sin embargo, su adopción en la región depende de superar la inercia cultural y lograr colaboración sólida entre empresas.

Ambos coinciden en que la tecnología está lista para transformar la logística. Lo que falta es compromiso real de los actores clave para consolidar un ecosistema de cadena de suministro transparente, eficiente y capaz de adaptarse a los cambios del comercio global, permitiendo a Chile posicionarse como referente en innovación logística.

Lee el artículo original en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 36-38: https://tinyurl.com/4s64wnay

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