Responsabilidad social corporativa: Clave en la competitividad global
diciembre 18, 2025
Escrito por: Admin L360
Normativas, métricas ESG y nuevas demandas del mercado exigen cadenas responsables, trazables y bajas en emisiones. La sostenibilidad deja de ser reputacional y se convierte en condición para operar y acceder a nuevos mercados.

La responsabilidad social corporativa (RSC) ha evolucionado de ser un elemento opcional a convertirse en un factor estratégico dentro de la logística empresarial. Integrar la sostenibilidad en sus dimensiones ambiental, social y económica permite construir cadenas logísticas más resilientes, inclusivas y transparentes, donde la eficiencia y el compromiso con el entorno avanzan de la mano.
La Global Chief Procurement Officer (CPO) Survey 2023 de Deloitte evidencia que los ejecutivos han elevado la mejora de los criterios ESG/RSC cinco puestos en prioridad frente a 2021, ubicándola como la segunda prioridad en la gestión logística. A su vez, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para 2030 orientan acciones concretas en ámbitos directamente vinculados a las operaciones logísticas, como educación, salud, equidad de género, tecnologías limpias y recopilación de datos para la transparencia.
La RSC ya no busca únicamente minimizar impactos ambientales. Hoy apunta a fortalecer la operación, garantizar trazabilidad y alinearse con los estándares de los mercados internacionales. Iniciativas regulatorias como la próxima entrada en vigor de la Corporate Sustainability Due Diligence Directive en Europa exigirán auditorías a las cadenas de suministro para verificar el cumplimiento de criterios ambientales, sociales y de derechos humanos, transformándose en un requisito legal vinculante desde 2029.
«La responsabilidad social corporativa representa una oportunidad concreta para que la sostenibilidad sea parte integral del diseño de cualquier sistema logístico. Hoy, la RSC se consolida como un factor estratégico para la logística empresarial, integrando la sostenibilidad en sus dimensiones ambiental, social y económica», explica Javier Rivera Briones, Director de Sostenibilidad en Conecta Logística.
Impacto económico y reputacional de la sostenibilidad
La sostenibilidad dejó de ser una ventaja reputacional para convertirse en un requisito competitivo. La demanda por productos carbono neutrales y procesos responsables no proviene solo de consumidores, sino también de trabajadores y futuros profesionales del sector, especialmente de las generaciones Millennial y Z, que priorizan empresas con prácticas sostenibles.
Entre las prácticas con mayor impacto se encuentran la diversificación de la matriz energética —electromovilidad, gas natural licuado, biocombustibles e hidrógeno verde—, la optimización de plazos de entrega para reducir emisiones, el uso de inteligencia artificial en la gestión de flotas y rutas, y la promoción de diversidad e inclusión en los equipos. Estas medidas no solo disminuyen la huella ambiental, sino que generan ventajas económicas y reputacionales al demostrar compromiso y transparencia frente a clientes y socios.
«La sostenibilidad ya no es una opción reputacional, sino un requisito competitivo para operar en mercados cada vez más exigentes», asegura Rivera.

Diferenciación y marco regulatorio en Chile
En Chile, la distancia con los principales mercados internacionales y las crecientes exigencias de sostenibilidad obligan a las empresas a invertir en prácticas responsables. Iniciativas que antes parecían opcionales hoy se transforman en ventajas estratégicas, especialmente frente a clientes europeos.
La Ley Marco de Cambio Climático establece la meta de carbono neutralidad al 2050, mientras que la Estrategia Nacional de Electromovilidad define que, hacia 2035 y 2045, los vehículos livianos y de carga deberán ser cero emisiones. Estas políticas impulsan la adopción de energías alternativas y la planificación de una logística verde que facilite el acceso a cadenas globales más exigentes.
«Avanzar en la reducción de emisiones deja de ser solo una ventaja competitiva y se convierte en un requisito clave para mantenerse o acceder a nuevos mercados», señala Rivera.
Desafíos para implementar RSC en logística
La implementación de programas de RSC presenta desafíos relevantes. Uno de los principales es la medición de resultados, ya que muchas iniciativas carecen de indicadores concretos. Según el Barómetro de la Logística de Comercio Exterior 2024, solo el 20% de los operadores logísticos mide su huella de carbono, aunque esta cifra duplica la de 2023.
Para enfrentar estas brechas, Conecta Logística ha impulsado pilotos como la Experiencia Electrologística, que promueve el uso de vehículos eléctricos en logística urbana con reducciones de hasta 90% en emisiones de CO₂ equivalente, y la Experiencia Logística Intermodal, que combinó tren y camión para reducir un 69% las emisiones frente al transporte exclusivo por carretera.
Otro desafío crítico es el capital humano. En 2023, solo el 1,4% de las licencias A5 fue otorgado a mujeres. Para revertir esta brecha, se desarrolló la iniciativa «Más Mujeres Conductoras en Logística», que incluye becas y compromisos de contratación.
«Avanzar en RSC no requiere transformaciones inmediatas, sino un enfoque gradual y colaborativo», afirma Rivera.
Indicadores clave y gestión de datos
Medir los beneficios de la sostenibilidad exige indicadores verificables en toda la cadena de suministro. Deloitte 2024 indica que el 47% de las empresas ya exige a sus proveedores cumplir criterios de sostenibilidad. Entre los indicadores más utilizados destacan las emisiones de CO₂ por tonelada transportada, el uso de energías limpias, las certificaciones ambientales, la economía circular, la diversidad laboral y el cumplimiento ESG de proveedores.
Estos indicadores permiten evaluar resultados concretos y orientar decisiones que maximicen eficiencia, reputación y valor social.
Innovación y sostenibilidad como ejes de transformación
La innovación, combinada con sostenibilidad, redefine la gestión de la cadena de suministro. No se trata solo de optimizar procesos, sino de gestionar datos, anticipar la demanda y tomar decisiones responsables con impacto ambiental, social y económico.
«Hoy la innovación y la sostenibilidad no son tendencias pasajeras: son las nuevas reglas del juego», explica Dasni Muñoz, Directora en Winlog. La incorporación de trazabilidad digital, análisis predictivo y movilidad sostenible permite responder con mayor agilidad a entornos inciertos y crisis globales.
Muñoz destaca que la fortaleza de las organizaciones está en equilibrar eficiencia, resiliencia y propósito, integrando diversidad de pensamiento y colaboración transversal para una innovación inclusiva.

Sectores líderes y proyección futura
En Chile, sectores como minería, energía, transporte e industria alimentaria lideran la adopción de innovación y sostenibilidad. La minería avanza en inteligencia artificial, energías limpias y trazabilidad digital, mientras el transporte incorpora flotas eléctricas y optimización de rutas.
«Chile está dando pasos firmes, siendo líder regional en electromovilidad y en inclusión de mujeres en el transporte», asegura Muñoz.
En definitiva, integrar RSC, innovación y sostenibilidad permite construir cadenas de suministro más resilientes y competitivas. No se trata solo de cumplir regulaciones, sino de redefinir la logística como un motor de eficiencia, confianza y desarrollo sostenible para el país.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 54-58: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/
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