Temporada de cerezas 2026-2027 pone a prueba la capacidad logística y operativa de la cadena exportadora chilena

octubre 8, 2026

Escrito por: Felipe

Ante estimaciones de volúmenes récord para el presente ciclo, el sector frutícola y la industria logística coordinan esfuerzos en puertos, embalaje y fletes marítimos expreso para garantizar el arribo expedito de la fruta al mercado asiático.

La temporada de exportación de cerezas 2026-2027 ha iniciado oficialmente en Chile planteando un importante desafío operativo para toda la cadena logística del comercio exterior.

Con proyecciones de cosecha que apuntan a alcanzar volúmenes históricos de envío, los productores, exportadores, plantas de embalaje (packing) y operadores de transporte enfrentan el reto de movilizar millones de cajas en ventanas de tiempo sumamente acotadas hacia sus principales destinos internacionales, liderados por China y otros mercados de Asia.

El peak de la campaña exige un nivel de coordinación sin precedentes para evitar cuellos de botella en la recepción de fruta, el proceso de enfriado, la inspección fitosanitaria y el traslado terrestre desde los valles productivos de la zona central hacia los recintos portuarios.

Coordinación en puertos y la importancia de los servicios «Cherry Express»

Para responder a este volumen crítico, los terminales portuarios de la zona central y sur de Chile —encabezados por Valparaíso, San Antonio y San Vicente— han ajustado sus esquemas operativos para priorizar el despacho de contenedores refrigerados (reefer). La clave de la campaña radica en la continuidad de los servicios marítimos expreso, conocidos como «Cherry Express», los cuales permiten conectar directamente los puertos chilenos con Shanghái, Shenzhen y Hong Kong en tiempos récord de entre 22 y 25 días.

Además del transporte marítimo tradicional, la industria ha reforzado la disponibilidad de embarques aéreos para las primeras partidas de la variedad temprana, así como la diversificación de rutas de despacho que incluyen puertos de transbordo y alternativas de conectividad logística regional.

Al respecto, representantes gremiales y analistas de la industria frutícola enfatizaron:

«La temporada 2026-2027 nos exige llevar la eficiencia operativa al máximo nivel. La cereza es un producto sumamente sensible al tiempo y a la temperatura, por lo que la fluidez en los procesos de aduana, el transporte terrestre de carga y la disponibilidad de conectividad marítima resulta determinante para resguardar la condición de la fruta en los puntos de venta final».

Desafíos en destino y competitividad del sector

A los retos logísticos internos se suma la necesidad de gestionar una recepción eficiente en los puertos y mercados mayoristas de destino, garantizando una distribución capilar rápida que evite acumulaciones de inventario y proteja los retornos para los productores.

La consolidación de esta campaña como un éxito comercial dependerá de la resiliencia de la cadena de frío, la automatización en las plantas de empaque y la capacidad del sector público-privado para resolver imprevistos operativos en tiempo real. Con ello, Chile busca ratificar su liderazgo mundial como el principal proveedor de cerezas de calidad durante la temporada invernal del hemisferio norte.

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