Boom de autos eléctricos presiona la red eléctrica en edificios

junio 6, 2026

Escrito por: Admin L360

El alza de 143% en ventas de vehículos eléctricos exige evaluar la infraestructura residencial para evitar sobrecargas y asegurar instalaciones críticas.

La rápida adopción de vehículos eléctricos en Chile, que solo en abril registró un crecimiento de 143,4% en ventas respecto al mismo mes de 2025, ha generado una presión inesperada sobre la infraestructura residencial. Lo que comenzó como una consulta esporádica sobre la instalación de puntos de carga, hoy es una realidad creciente que enfrenta a administraciones y comunidades a una infraestructura eléctrica diseñada bajo parámetros de consumo obsoletos, incapaces de soportar la demanda actual sin riesgos de sobrecarga.

Una transición vertiginosa

Las cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC) grafican la magnitud del desafío: en lo que va de 2026, el mercado automotor ha inscrito 18.802 unidades electrificadas (enchufables y no enchufables), lo que representa un aumento interanual del 109,6%. Dentro de este desglose, los vehículos 100% eléctricos alcanzan las 3.298 unidades, con un hito histórico en abril de 1.496 ejemplares comercializados. Asimismo, los híbridos enchufables y de rango extendido han crecido un 394,1%, mientras que los autorrecargables y mild hybrid totalizan 12.579 unidades, marcando un avance del 87,7%.

El riesgo de la improvisación técnica

Esta oleada tecnológica colisiona con edificios construidos hace años, cuyas redes no fueron dimensionadas para alimentar múltiples estaciones de carga de forma simultánea. Expertos advierten que instalar cargadores sin una auditoría previa puede desencadenar interrupciones de suministro e instalaciones peligrosas.

Este diagnóstico fue analizado recientemente en el programa Espacio Seguro de Seguros CCS, donde Claudia Escobar, gerente comercial de la firma, y Francisco Hurtado, de la empresa EmovSe, subrayaron que «la seguridad debe ir antes que la tecnología». Según advierten, el mercado ofrece soluciones, pero no todos los inmuebles tienen la capacidad instalada ni el amperaje necesario para implementarlas de inmediato.

Sobre el temor recurrente a posibles incendios, los especialistas aclaran que la amenaza no radica necesariamente en el vehículo eléctrico, sino en las condiciones de carga. Francisco Hurtado enfatizó que «muchas veces el foco de preocupación está puesto en el vehículo, cuando en realidad el mayor riesgo aparece en instalaciones improvisadas o en sistemas eléctricos que no fueron evaluados previamente». Por ello, la recomendación técnica es tajante: toda instalación debe ser ejecutada por personal certificado que garantice la integridad de la red.

Convivencia y planificación: el nuevo escenario residencial

La expansión de la movilidad eléctrica ha trasladado el debate al interior de los condominios, exigiendo nuevos protocolos sobre quién financia las instalaciones, cómo se prorratea el consumo y quién asume la responsabilidad ante eventuales incidentes. Aunque la tecnología actual permite la individualización de cobros y el uso de cargadores compartidos, todo depende de acuerdos previos y una gestión proactiva entre residentes y comités.

Para los expertos, el hecho de que Chile se encuentre en una fase inicial de adopción representa una oportunidad crítica: la planificación. Evitar la toma de decisiones precipitadas ante la inminencia de la demanda es la clave para acompañar esta transformación que, lejos de ser un fenómeno pasajero, exige modernizar la infraestructura residencial bajo criterios de seguridad y eficiencia técnica antes de que la urgencia supere la capacidad de respuesta de las comunidades.

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