Chile se consolida como laboratorio de electromovilidad: la minería pone a prueba buses eléctricos fabricados en el país y supera los 10 millones de kilómetros recorridos
octubre 23, 2026
Escrito por: Felipe
La alianza entre la gran minería, la industria manufacturera local y empresas de transporte acelera la descarbonización del traslado de trabajadores en faenas de alta exigencia geográfica, reduciendo emisiones de CO2 y validando tecnología hecha en Chile.

Chile ha consolidado su posición como un verdadero laboratorio natural e industrial para el desarrollo y validación de la electromovilidad a gran escala. Lo que comenzó como pruebas piloto en rutas urbanas se ha trasladado con fuerza a las faenas mineras de la zona norte y centro del país, donde las flotas de transporte de trabajadores enfrentan condiciones extremas de altitud, caminos no pavimentados, pendientes pronunciadas y temperaturas extremas.
En este entorno exigente, la gran minería del cobre ha superado el hito de los 10 millones de kilómetros recorridos utilizando buses 100% eléctricos, demostrando que la tecnología de cero emisiones posee la autonomía, resistencia y seguridad requeridas para operar en la alta cordillera y en medio del desierto de Atacama.
Fabricación nacional y encadenamiento industrial de alto valor
Un elemento central de este proceso es la incorporación de buses eléctricos ensamblados y adaptados directamente en Chile por la industria metalmecánica local en alianza con proveedores tecnológicos internacionales. Esta integración ha permitido diseñar chasis reforzados, sistemas de suspensión de alto tráfico y paquetes de baterías con climatización avanzada especialmente ajustados a las necesidades operativas de los yacimientos mineros nacionales.
El reemplazo gradual de los buses diésel por unidades eléctricas no solo ha evitado la emisión de miles de toneladas de dióxido de carbono (CO2CO_2CO2) y material particulado a la atmósfera, sino que ha generado una reducción sustancial en los costos de mantenimiento y energía para las empresas contratistas de transporte.
Al evaluar el rendimiento de la flota y el impacto ambiental de la electromovilidad en faena, ejecutivos del sector de energía y minería destacaron el éxito del modelo:
«Chile está demostrando al mundo que la electromovilidad es plenamente viable en las condiciones más complejas del planeta. Superar los 10 millones de kilómetros recorridos en faenas mineras con buses probados y adaptados en el país confirma que la transición energética no es solo importar tecnología, sino generar capacidades industriales locales y descarbonizar toda la cadena del cobre», afirmó Karl Kühr, vicepresidente de Soluciones de Movilidad de Reborn Electric Motors.
Transferencia de conocimiento y confort para los trabajadores
Además del impacto ambiental y económico, la introducción de transporte eléctrico en faenas mineras ha mejorado la experiencia de traslado de miles de trabajadores. La ausencia de ruido de motor e insonorización de las cabinas reduce la fatiga en trayectos largos, mientras que los sistemas de telemetría en tiempo real permiten monitorear el estado de carga de las baterías y la conducción eficiente.
Por su parte, representantes de organismos de fomento y gremios mineros recalcaron el potencial exportador de esta experiencia operacional:
«Convertir a la minería en un banco de pruebas para la electromovilidad posiciona a Chile como un referente global en innovación sustentable. Las lecciones aprendidas en nuestras faenas sobre el comportamiento de baterías y componentes en altura nos entregan una ventaja competitiva única para exportar soluciones de transporte limpio a otros mercados mineros de la región», señaló Aurora Williams, ministra de Minería.
Con este avance, la minería chilena refuerza su compromiso con la producción de un «cobre verde» sostenible en todas sus etapas, uniendo la extracción limpia con la movilidad cero emisiones.




