Digitalización aduanera y su impacto en eficiencia del comercio exterior

junio 29, 2026

Escrito por: Admin L360

Procesos electrónicos, trazabilidad y automatización redefinen el comercio exterior en Chile con integración parcial y desafíos de coordinación entre actores.

El comercio exterior en Chile se sostiene sobre un proceso de digitalización aduanera que ha ido consolidando una operación más continua, con menor presencialidad y una mayor dependencia de sistemas electrónicos para la gestión de documentos, pagos y tramitación de mercancías. Este avance ha modificado la forma en que interactúan empresas, organismos públicos y actores logísticos.

En este escenario, Gabriela Landeros H., Senior Manager – Transfer Pricing & Global Trade en Deloitte Chile, y Jimmy Urrea Torres, Pedidor de Importaciones en la Agencia de Aduanas Pedro Serrano y docente en INACAP, analizan los avances alcanzados, las herramientas disponibles y los desafíos que aún enfrenta el sistema.

Una base sólida de digitalización

«Chile tiene una base de digitalización aduanera sólida. Las declaraciones de ingreso y salida operan electrónicamente desde hace años; existe tramitación anticipada; los pagos se encuentran integrados con Tesorería General de la República (TGR); y buena parte de la relación con los usuarios se ha movido hacia canales digitales», señala Gabriela Landeros.

El proceso incorpora además pasavantes electrónicos, automatización de devoluciones de derechos, digitalización de franquicias y avances en procesos de zona franca que antes dependían de gestión manual.

Jimmy Urrea coincide en que Chile presenta un nivel de digitalización avanzado respecto de otros países de la región.

«Hoy en día, gran parte de las operaciones se realizan de manera electrónica, lo que ha permitido optimizar significativamente la gestión documental y los tiempos de tramitación», afirma.

Para las empresas, estos cambios se traducen en menor dependencia de la presencialidad, reducción de tiempos de respuesta, posibilidad de realizar gestiones de forma remota y mayor trazabilidad de las operaciones.

Tramitación anticipada y eficiencia operativa

Dentro del sistema aduanero, la tramitación anticipada permite procesar la información antes del arribo de la carga, adelantando el análisis y la gestión de riesgo.

«El avance se nota cuando la información llega antes que la carga. La tramitación anticipada permite perfilar riesgo, pagar derechos e impuestos cuando corresponde y evitar que una operación de bajo riesgo se detenga innecesariamente», explica Landeros.

Este modelo también se refleja en mecanismos como el despacho en frontera en Los Libertadores, donde determinadas cargas pueden liberarse sin trasladarse a recintos de depósito.

Urrea agrega que la digitalización ha permitido automatizar validaciones, reducir errores y agilizar la presentación documental, especialmente en operaciones anticipadas.

Tecnología para fortalecer la trazabilidad

La incorporación de tecnología no invasiva, análisis de datos y sistemas de selectividad ha fortalecido el control de mercancías.

Durante 2025 se incorporaron seis equipos de Tecnología No Invasiva en Arica, Iquique, Antofagasta, Los Andes, San Antonio y Osorno, junto con 241 operadores habilitados a nivel nacional.

Según Landeros, estas herramientas han sido clave para obtener resultados relevantes en incautaciones de cigarrillos, mercancías falsificadas y productos riesgosos.

Urrea añade que estas tecnologías facilitan la automatización de procesos, la validación en línea de información y la reducción de errores operativos.

Coordinación entre los actores del sistema

El comercio exterior involucra puertos, aeropuertos, transportistas, agencias de aduanas, depósitos, SAG, Salud, Sernapesca, Vialidad, navieras, operadores logísticos y empresas.

Aunque la digitalización ha mejorado la interacción entre estos actores, Urrea advierte que aún persisten desafíos debido a la falta de integración total entre los distintos sistemas utilizados por las instituciones participantes.

Los procesos que siguen siendo complejos

Si bien la declaración aduanera ha avanzado en automatización, todavía existen etapas que concentran mayor complejidad. Landeros sostiene que el trámite principal se ha automatizado, pero los procesos complementarios siguen siendo exigentes.

Jimmy Urrea Torres, Pedidor de Importaciones en la Agencia de Aduanas Pedro Serrano y docente en INACAP,

Urrea destaca que las autorizaciones de organismos fiscalizadores, los aforos y las inspecciones físicas continúan representando etapas críticas.

A ello se suma la importancia de la información previa a la declaración aduanera, como contratos, facturas, Incoterms, certificados, permisos, packing list y antecedentes logísticos.

Comercio electrónico y nuevas exigencias

El crecimiento del comercio electrónico transfronterizo ha incorporado nuevas exigencias para el sistema.

Para Landeros, el IVA digital representa un avance en recaudación, trazabilidad y formalización. Sin embargo, advierte que la experiencia del usuario depende del funcionamiento coordinado de toda la cadena logística, incluyendo plataformas, operadores postales, couriers, trazabilidad y capacidad de procesamiento.

En ese contexto, la digitalización de una etapa genera nuevas exigencias para el resto de los participantes del proceso.

Herramientas digitales y control basado en riesgo

El sistema aduanero funciona mediante distintas capas tecnológicas.

La primera corresponde a la capa transaccional, integrada por declaraciones electrónicas, tramitación anticipada, pagos, manifiestos y plataformas documentales.

A ella se suman sistemas de intercambio electrónico de datos, herramientas de gestión del transporte y plataformas de trazabilidad.

En la capa de control operan tecnologías no invasivas, escáneres, análisis documental, selectividad y cruces de información para gestionar el riesgo aduanero.

Landeros explica que una cuarta capa incorpora analítica avanzada, inteligencia artificial, machine learning y análisis de imágenes. No obstante, aclara que estas herramientas complementan el trabajo de fiscalización y deben combinarse con validaciones sistémicas, trazabilidad, auditorías posteriores y análisis de comportamiento para seleccionar adecuadamente las cargas que requieren inspección física.

El gran desafío: integrar los sistemas

Para ambos especialistas, el principal desafío del comercio exterior chileno es la interoperabilidad.

«Chile no necesita más sistemas aislados; necesita sistemas que conversen», enfatiza Gabriela Landeros, señalando que Aduanas, SII, SAG, Salud, Sernapesca, Vialidad, puertos, aeropuertos, pasos fronterizos y operadores privados deben compartir información oportuna.

Jimmy Urrea coincide en que avanzar hacia una mayor integración entre los distintos sistemas constituye uno de los principales retos para fortalecer la eficiencia del comercio exterior.

Chile ha consolidado un proceso de digitalización que mejora la trazabilidad, automatiza procedimientos y agiliza la gestión documental. Sin embargo, la evolución del sistema dependerá de profundizar la interoperabilidad entre plataformas, fortalecer la coordinación entre instituciones y avanzar hacia una cadena logística y aduanera completamente integrada.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 06-10: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/

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