Capital humano logístico: El paso clave de la fuerza a la analítica

junio 29, 2026

Escrito por: Admin L360

La automatización y el e-commerce transforman al trabajador chileno en un motor estratégico. El desafío está en liderar esta transición digital.

El perfil del trabajador logístico en Chile está evolucionando desde las tareas manuales tradicionales hacia roles híbridos y analíticos, marcados por la tecnología, la automatización y la gestión de datos.

Según Jorge Padilla Ogalde, Especialista en Supply Chain Management en Mallku Consulting; Rafael Silva Muñoz, Gerente de Planificación en Industrias Ceresita S.A.; y Paula Boeri, Gestora Senior de Proyectos de Sostenibilidad en Conecta Logística, esta transformación ha convertido al capital humano en un factor estratégico para la continuidad operacional y la innovación.

Los especialistas coinciden en que el avance tecnológico exige nuevas competencias en trabajadores de primera línea y cargos de gestión, quienes deben dominar herramientas digitales, interpretar información y desarrollar una visión integral de la cadena logística.

Del esfuerzo físico al perfil híbrido y digital

Jorge Padilla Ogalde, Especialista en Supply Chain Management en Mallku Consulting

“Hoy muchas operaciones dependen de plataformas digitales, sistemas automatizados y monitoreo en tiempo real, sobre todo las relacionadas al E-commerce”, señala Padilla Ogalde, recordando que anteriormente gran parte de las funciones se concentraban en tareas manuales y experiencia práctica.

Actualmente, la necesidad de entregas rápidas, visibilidad de inventarios y eficiencia operacional elevó las exigencias del sector. Boeri explica que las labores operativas ahora se complementan con el uso de plataformas como WMS (Warehouse Management System), TMS (Transportation Management System) y OMS (Order Management System).

Silva Muñoz destaca que hoy un operario utiliza terminales de radiofrecuencia, sistemas de picking y plataformas de inventario que entregan prioridades en tiempo real.

“En Chile ya estamos viendo nacer perfiles híbridos: personas que conocen la operación en terreno, pero que también dominan indicadores y análisis de demanda”, afirma.

A esta evolución se suman tecnologías como RFID, IoT, inteligencia artificial y drones aplicados a la planificación, monitoreo y optimización de procesos.

Según Boeri, algunas funciones dejaron de ser exclusivamente operativas y comenzaron a incorporar supervisión, control, interpretación de información y resolución de problemas. Esto impulsó nuevos perfiles como técnicos de automatización, supervisores de procesos automáticos, analistas de Big Data, analistas BI, data engineers y especialistas en análisis de datos.

Las nuevas competencias de la logística

La transformación tecnológica modificó las habilidades requeridas en el sector. Padilla Ogalde sostiene que ya no basta con la experiencia práctica: el trabajador logístico actual debe comprender procesos integrados y utilizar la tecnología como parte habitual de su labor.

Entre las competencias más relevantes destacan:

  • Manejo de sistemas de gestión logística.
  • Interpretación de datos para la toma de decisiones.
  • Uso de herramientas digitales.
  • Comprensión de indicadores operacionales.

Boeri explica que esta evolución coincide con tendencias internacionales. El Logistics Trend Radar 7.0 de DHL identifica la inteligencia artificial, la analítica avanzada, la automatización y la sostenibilidad como áreas de alto impacto para la logística.

Asimismo, señala que el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum proyecta que habilidades como inteligencia artificial, Big Data, alfabetización tecnológica, pensamiento analítico, resiliencia, flexibilidad y aprendizaje continuo serán claves hacia 2030.

En la operación diaria, Silva Muñoz aclara que un trabajador no necesariamente debe ser programador, pero sí debe interpretar información, detectar desviaciones, comprender indicadores y proponer mejoras.

“Ya no se trata solo de mover pedidos, sino de cuidar la calidad del dato para que toda la maquinaria del S&OP (Sales and Operations Planning) funcione correctamente”, puntualiza.

Junto con las capacidades digitales, las habilidades transversales también adquieren relevancia. Padilla Ogalde destaca la necesidad de adaptación al cambio, resolución de problemas, trabajo colaborativo y orientación al cliente.

“La capacidad de aprendizaje continuo se ha transformado en una competencia esencial”, advierte.

Rafael Silva Muñoz, Gerente de Planificación en Industrias Ceresita S.A.

Silva Muñoz agrega que el pensamiento sistémico es fundamental, porque una decisión dentro de la cadena puede impactar inventarios, costos, transporte, nivel de servicio y experiencia del consumidor.

Rotación, talento y calidad de información

La alta rotación laboral y la falta de formación técnica generan efectos directos en productividad, costos y calidad del servicio. Padilla Ogalde explica que cada pérdida de personal capacitado obliga a invertir nuevamente en selección, capacitación y adaptación operacional.

En logística, donde la precisión es crítica, esto puede traducirse en errores de inventario, incumplimientos de despacho, menor productividad y reclamos de clientes.

Silva Muñoz señala que cada trabajador que abandona una operación se lleva conocimiento práctico sobre procesos, clientes y resolución de problemas cotidianos.

“Cuando hay alta rotación, la operación pierde continuidad”, enfatiza.

Además, la falta de personal preparado limita el aprovechamiento de inversiones en automatización y digitalización. Padilla Ogalde advierte que algunas empresas capacitan usuarios clave que luego migran rápidamente a otras organizaciones.

Silva Muñoz agrega que invertir en sistemas, automatización o infraestructura no garantiza resultados si los equipos no están preparados para utilizar esas herramientas.

En relación con los datos, explica que registros incorrectos generan información poco confiable, afectando la planificación, provocando quiebres de stock, exceso de inventario o decisiones equivocadas dentro del proceso S&OP.

Boeri cita estudios del Centro de Políticas Públicas UC, donde se identifican brechas en alfabetización digital, uso de tecnologías e interpretación de datos en áreas como almacenamiento, transporte, inventario y despacho.

A estas dificultades se suma la percepción tradicional del sector. Padilla Ogalde señala que muchos puestos logísticos aún son vistos como trabajos operativos asociados a exigencia física y turnos complejos, reduciendo su atractivo para nuevas generaciones.

También existe competencia con industrias como minería, retail, transporte y tecnología por perfiles similares. Silva Muñoz sostiene que sectores como minería o energía pueden ofrecer mejores condiciones, dificultando la retención de talento.

Empleo y nuevas oportunidades laborales

Paula Boeri, Gestora Senior de Proyectos de Sostenibilidad en Conecta Logística

Boeri explica que la Encuesta de Demanda Laboral (ENADEL) 2024, publicada en 2025 por la Subsecretaría del Trabajo, muestra que el sector Transporte y almacenamiento concentró un 21,2% de las vacantes difíciles de cubrir a nivel nacional.

Entre las causas aparecen la falta de competencias técnicas, la escasez de postulantes disponibles y la ausencia de certificaciones o requisitos necesarios para ciertos cargos.

Para la especialista, el desafío no es solo encontrar trabajadores, sino articular formación, certificación de competencias y condiciones adecuadas para atraer y retener talento.

En este contexto, destaca la iniciativa “Más Mujeres Conductoras en Logística”, impulsada por Conecta Logística y el Programa de Desarrollo Logístico del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, junto a WINS (Women in Supply Chain) Chile.

El proyecto busca ampliar las trayectorias laborales para mujeres en el transporte de carga y aumentar la base de talento disponible en el sector.

Formación técnica para una logística en transformación

Chile cuenta con formación logística mediante la Educación Media Técnico-Profesional, programas técnicos y universitarios, cursos especializados y certificaciones laborales.

Sin embargo, Boeri sostiene que el desafío es actualizar esta oferta frente a la digitalización, automatización y sostenibilidad. Estudios del Centro de Políticas Públicas UC indican que la capacitación disponible no siempre responde completamente a las necesidades actuales de la industria.

Padilla Ogalde coincide y señala que algunas mallas formativas mantienen enfoques tradicionales y requieren mayor incorporación de contenidos como automatización, analítica de datos e inteligencia artificial.

Silva Muñoz agrega que las empresas necesitan trabajadores con experiencia práctica en herramientas como ERP, Power BI, Excel avanzado, WMS, metodologías de mejora continua y Python.

“La logística se mueve a una velocidad que las mallas curriculares tradicionales a veces no logran seguir”, advierte.

Por ello, plantea avanzar hacia modelos de formación más prácticos, con certificaciones cortas y sistemas duales donde los estudiantes aprendan directamente en ambientes laborales.

Boeri destaca iniciativas como “Aprende Logística” y el “Sello Explora Logística”, impulsado por Conecta Logística y Chile Dual, que acercan a estudiantes al funcionamiento real de las operaciones mediante experiencias en terreno.

El desafío, concluye Silva Muñoz, es comprender que la capacitación ya no es una etapa inicial, sino un proceso permanente durante toda la vida profesional.

Para Boeri, la articulación entre empresas, Estado y academia permitirá preparar trabajadores con competencias técnicas, digitales, analíticas y transversales acordes a las nuevas formas de operar.

“El futuro de la logística en Chile depende de nuestra capacidad para transformar centros de costo en centros de inteligencia, donde el factor humano sea el principal motor de innovación”, concluye Silva Muñoz.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 32-37: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/

Si te gustó...¡Compártelo!