IATA: Crisis energética no logra impulsar mercado de combustible SAF
junio 8, 2026
Escrito por: Admin L360
Pese a la urgencia de descarbonizar, la falta de incentivos gubernamentales y el desinterés petrolero frenan el desarrollo del SAF y el e-SAF.

Aunque el contexto global de crisis energética debería actuar como un catalizador urgente para la transición hacia fuentes renovables, este impulso no ha logrado materializarse en los incentivos necesarios para construir un mercado viable de combustible sostenible para aviación (SAF). Así lo advirtió la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), organismo que calificó el actual escenario como «otro año decepcionante» para la industria, al constatar que la producción global de SAF apenas llegará a los 2,4 millones de toneladas en 2026, cubriendo un exiguo 0,8% de la demanda total del sector.
Willie Walsh, director general de IATA, fue categórico al respecto: «La actual crisis energética debería añadir urgencia al desarrollo de renovables, incluido el SAF, pero esa urgencia aún no se ha traducido en los incentivos necesarios para crear un mercado viable».
Para el ejecutivo, la industria aérea —que enfrenta un costo estimado de US$ 4.300 millones en 2026 por el uso de estos combustibles— se aleja cada vez más de su meta de cero emisiones netas para 2050, cuyo éxito depende de que el SAF cubra el 65% de sus necesidades. Walsh apuntó directamente a las petroleras por su «manifiesta falta de interés» y a los gobiernos por implementar políticas «mal secuenciadas» que frenan el avance.
El caso crítico del e-SAF
La situación es aún más precaria en el segmento del e-SAF —combustible electrosustentable producido a partir de electricidad renovable mediante procesos de conversión de energía a líquido—. Actualmente, solo existe una planta operativa a nivel mundial, mientras que la capacidad en construcción es ínfima, alcanzando solo 0,02 millones de toneladas.
A pesar de este rezago, regiones como la UE y el Reino Unido han fijado mandatos de 0,6 millones de toneladas para 2030. Marie Owens Thomsen, economista jefe de IATA, no dudó en calificar estas exigencias como «totalmente desconectadas de la realidad». Según la ejecutiva, «es una estrategia imprudente imponer mandatos antes de habilitar la producción», ya que esto solo provocará un alza innecesaria en los precios. La propuesta de IATA es priorizar primero el escalamiento de la energía renovable para reducir costos y, posteriormente, aplicar regulaciones una vez existan bases económicas sólidas.
La presión de los usuarios
A contramano de la lentitud gubernamental y corporativa, la demanda social por una aviación con menores emisiones se mantiene firme. De acuerdo con una encuesta de la IATA realizada en abril de 2026, el 89% de los pasajeros exige que la industria continúe sus esfuerzos de descarbonización, independiente de los retrocesos que puedan mostrar las políticas estatales.
Este compromiso no es solo retórico, pues el 66% de los encuestados manifestó su disposición a pagar un sobrecosto para compensar emisiones. Asimismo, el factor climático ya es parte del proceso de compra: casi la mitad de los viajeros (48%) toma en cuenta las emisiones de carbono al seleccionar sus vuelos, y para el 85% de este grupo, dicho factor resulta determinante al momento de tomar la decisión final de compra.




