Localización de bodegas: una decisión estratégica
agosto 28, 2025
Escrito por: Admin L360
La ubicación de bodegas en Chile impacta eficiencia, costos, accesibilidad y demanda, clave para logística, competitividad, crecimiento, transporte y urbanismo.

En la logística, la ubicación de bodegas y centros de distribución influye directamente en la eficiencia operativa, los tiempos de entrega y los costos de transporte. Aunque a primera vista pueda parecer una elección técnica, está atravesada por variables estratégicas, urbanas, normativas e infraestructurales.
En los últimos años, la presión por mejorar la experiencia del cliente y responder con agilidad a la demanda ha obligado a las empresas a reconfigurar sus operaciones para mantenerse competitivas. Elegir dónde establecer una bodega exige visión de futuro, capacidad de adaptación y planificación precisa.
En Chile, los desafíos se acentúan por la escasez de terrenos aptos, regulaciones cada vez más estrictas y una logística urbana que crece en volumen y complejidad. Felipe Larroulet, Director de Transacciones Industriales en JLL Chile, y Arie Rezepka, Gerente General de AkiKB Minibodegas, ofrecen su diagnóstico sobre la localización logística en el país.
Ubicación estratégica: eficiencia, cercanía y costos
Para Larroulet, la localización de una bodega es crucial. «Es fundamental para las empresas usuarias, por lo que los desarrolladores tienen que tener muy en cuenta esta variable. Depende de la operación de cada compañía en particular, pero puede reducir los costos de transporte significativamente, considerando el costo por kilómetro recorrido hasta y desde las bodegas o CD», explica.
Añade que la proximidad al cliente final permite consolidar carga de grandes volúmenes y redistribuirla ágilmente: «Se valora estar lo más cerca posible de los clientes, de tal manera que se pueda consolidar la carga que llega en grandes volúmenes, para luego despachar lo más rápido posible estas cantidades a cada punto de entrega».

Desde una mirada más urbana, Rezepka coincide: la ubicación se traduce en agilidad, cercanía y ahorro, especialmente para modelos como minibodegas o bodegas flex, donde la versatilidad es clave para responder a demandas diversas, desde mudanzas hasta operaciones comerciales diarias.
Criterios técnicos y normativos
La elección de la ubicación depende de varios factores:
- Distancia a puertos o centros de producción y cercanía a clientes.
- Accesibilidad vial y tipo de suelo permitido.
- Naturaleza de la carga: productos inflamables o explosivos requieren zonas más aisladas.
- Crecimiento urbano proyectado, densidad poblacional y perfil de los usuarios.
«Debe ir de la mano con la accesibilidad y zonificación o uso de suelo», precisa Larroulet. Por su parte, Rezepka destaca la importancia del acceso expedito a autopistas y la eficiencia de recolección y reparto en zonas urbanas de alto flujo.
Zonas logísticas en expansión
El desarrollo de la infraestructura logística en Chile ha sido heterogéneo. Según Larroulet, la zona Nor-Poniente ha concentrado el crecimiento en las últimas dos décadas gracias a:
- Cercanía al Aeropuerto y puertos de Valparaíso y San Antonio.
- Disponibilidad de terrenos con zonificación apta.
- Vialidad existente (Vespucio Express, Costanera Norte y Ruta 68).
Otras áreas consolidadas incluyen la Zona Norte (Quilicura, Lampa, Colina) y la Zona Sur (San Bernardo, Lo Espejo, Maipú). Nuevos polos emergen ante la escasez de suelos, como Noviciado y áreas cercanas a la Ruta 78, Ruta 5N y Ruta 5S.
Rezepka agrega que el mayor dinamismo se concentra en comunas urbanas con alta demanda comercial y residencial: «El mayor dinamismo está en Santiago Centro, Vitacura, Lo Barnechea, Las Condes, Macul, Ñuñoa, Huechuraba, donde la falta de espacio en hogares y oficinas impulsa la demanda por minibodegas».

Desafíos normativos y de suelo
Optimizar la ubicación no está exento de obstáculos. Larroulet indica que la escasez de terrenos aptos es crítica: «El ideal son zonas que permitan el uso ‘Industrial Molesto’, pero este tipo de terrenos son cada vez más escasos». La normativa actual tiende a clasificar muchos proyectos como Industria Molesta, aumentando la complejidad.
Rezepka añade que la restricción de espacios bien ubicados, los altos costos de arriendo o adquisición y la escasez de suelos urbanos son desafíos constantes. La estrategia para enfrentarlos incluye:
- Optimizar la superficie disponible.
- Planificar el diseño de instalaciones para mantener funcionalidad en espacios reducidos.
Localización: factor clave de competitividad
Ambos expertos coinciden en que la ubicación impacta no solo en costos y tiempos, sino en la competitividad y escalabilidad del negocio. Una red de instalaciones estratégicamente distribuidas permite:
- Cobertura más amplia.
- Respuesta ágil a la demanda.
- Adaptación a diferentes perfiles de usuarios.
«La ubicación define, en gran medida, el valor que una bodega puede entregar a sus usuarios. Una buena localización permite escalar operaciones, atender mejor a los clientes y operar con menor fricción logística», asegura Rezepka.
En definitiva, la elección del emplazamiento deja de ser solo operativa para convertirse en una decisión estratégica con implicancias profundas. En un mercado que exige velocidad, eficiencia y proximidad, elegir correctamente puede marcar la diferencia entre una operación que fluye y una que tropieza.
Lee el artículo original en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 62-64: https://tinyurl.com/4s64wnay