Manzana chilena sube 2% en exportaciones frutícolas y ajusta su mapa comercial
enero 6, 2026
Escrito por: Hilda Venegas Araya
Las exportaciones chilenas de manzanas crecieron 2% en 2025, con mayor peso de Europa y Medio Oriente y una logística marcada por el transporte marítimo.

La temporada 2025 de exportaciones chilenas de manzanas cerró con un crecimiento moderado, pero con señales claras de reordenamiento logístico. Los envíos totalizaron 570 mil toneladas, un 2% más que en 2024, en un contexto donde la competitividad estuvo marcada menos por el volumen y más por la capacidad de mover la fruta de manera eficiente hacia mercados cada vez más lejanos y exigentes.
Transporte y origen: el corazón de la operación logística
El transporte marítimo volvió a consolidarse como el eje del negocio, concentrando cerca del 80% de los envíos, mientras el transporte terrestre representó poco más del 20% y la vía aérea mantuvo un rol marginal.
Esta estructura reafirma la relevancia de la planificación naviera, la disponibilidad de contenedores refrigerados y el control de la cadena de frío. En paralelo, la Región del Maule mantuvo su liderazgo como principal origen exportador con el 64% del volumen, pero el mayor dinamismo se observó en el sur, especialmente en La Araucanía, que creció 15%. Este desplazamiento productivo implica mayores distancias internas y un desafío adicional para la logística terrestre y portuaria.
Destinos más lejanos y mayor exigencia logística
En mercados de destino, Latinoamérica siguió siendo el principal receptor por volumen, aunque con una caída interanual, mientras Europa, Medio Oriente y Norteamérica mostraron crecimientos de dos dígitos. Este cambio en el mapa comercial elevó la complejidad logística del sector, al aumentar la proporción de envíos hacia destinos de larga distancia que demandan tránsitos más extensos, mayor control poscosecha y cumplimiento estricto de tiempos.
Así, la temporada 2025 dejó en evidencia que, más allá del crecimiento acotado, la manzana chilena enfrenta un escenario donde la logística se consolida como un factor estratégico clave para sostener competitividad en el comercio internacional.




