Perú abre la puerta a la participación de China en el megapuerto de Corío pese a los recelos de Estados Unidos
octubre 13, 2026
Escrito por: Felipe
Inversores y conglomerados de Estados Unidos, China, India y Países Bajos han mostrado interés formal en el megaproyecto portuario de Arequipa, llamado a dinamizar el comercio del sur andino y competir directamente con el hub de Chancay.

El desarrollo de la infraestructura portuaria en Sudamérica vuelve a situarse en el centro de la escena geopolítica internacional.
El proyecto del Megapuerto de Corío, ubicado en la región de Arequipa, Perú, ha despertado el interés de importantes grupos empresariales e inversores procedentes de Estados Unidos, China, India y Países Bajos, posicionándose como uno de los desarrollos logísticos más ambiciosos del Pacífico Sur, con una inversión estimada de 844 millones de dólares.
El Gobierno peruano ha confirmado que mantendrá una política de puertas abiertas al capital extranjero, permitiendo la participación de empresas chinas en los procesos de licitación y concesión, sin descartar a postores de otras potencias, pese a las crecientes aprensiones expresadas por Washington respecto al incremento de la presencia de Pekín en infraestructuras críticas en América Latina.
Competencia con Chancay y el potencial del sur andino
Proyectado en las costas de Islay, el puerto de Corío busca consolidarse como una alternativa complementaria y competitiva frente al megapuerto de Chancay, ubicado al norte de Lima. Su principal ventaja competitiva reside en un calado natural superior a los 20 metros, lo que le permitiría recibir sin restricciones a las naves portacontenedores de mayor escala del mundo.
Además de descongestionar las rutas hacia el centro del país, Corío está estratégicamente pensado para servir como la salida natural hacia el Océano Pacífico de la producción minera y agrícola del sur de Perú, así como de las exportaciones de granos y materias primas provenientes de Bolivia y el oeste de Brasil a través del corredor interoceánico.
Al respecto, autoridades sectoriales y analistas internacionales destacaron el valor geopolítico del desarrollo:
«Perú ratifica su neutralidad pragmática al promover la libre competencia entre capitales norteamericanos, asiáticos y europeos en el megapuerto de Corio. La enorme profundidad natural de la zona de Islay y su conectividad con el Hinterland del sur sudamericano convierten a esta iniciativa en un punto focal para la reestructuración de las rutas comerciales en el Pacífico».
Desafíos normativos, conectividad y atracción de inversiones
Para materializar el proyecto, el Ejecutivo peruano avanza en la actualización de los estudios de preinversión y la articulación del marco regulatorio a través de la Autoridad Portuaria Nacional (APN).
La clave del éxito radicará en estructurar una licitación pública internacional transparente que asegure el desarrollo coordinado de accesos viales, conexiones ferroviarias y zonas logísticas secundarias.
El amplio interés mostrado por las principales economías mundiales demuestra que la fachada occidental de Sudamérica continúa consolidándose como una plataforma logística prioritaria para el intercambio transpacífico de minerales estratégicos, alimentos y bienes manufacturados durante las próximas décadas.




