Crisis en Ormuz tensiona comercio global y cadenas logísticas

abril 6, 2026

Escrito por: Admin L360

La escalada en el Golfo Pérsico tensiona un corredor energético clave, elevando costos y alterando rutas, con riesgos para el comercio global.

La escalada de tensiones en el Golfo Pérsico a fines de febrero de 2026, tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, configura un escenario de alta incertidumbre en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial y volúmenes relevantes de gas natural licuado, según la International Energy Agency y la U.S. Energy Information Administration.

Su relevancia radica en su condición de punto de paso sin rutas alternativas equivalentes en el corto plazo, lo que lo convierte en un nodo estructural del comercio energético global. El estrecho no está cerrado, pero opera bajo mayor riesgo operativo y percepción de riesgo derivado del conflicto geopolítico.

La ubicación de Irán le otorga capacidad de influencia, mientras la interacción con Estados Unidos e Israel incrementa el riesgo en el tránsito marítimo. Esto afecta decisiones de navieras, aseguradoras y operadores logísticos.

Shock de oferta y reacción anticipada

La crisis se entiende como una alteración del funcionamiento normal del corredor energético, más que una interrupción total. En términos económicos, es un shock de oferta que impacta la disponibilidad y el costo de los bienes energéticos, en línea con el International Monetary Fund.

Los mercados reaccionan de forma anticipada: los precios responden tanto a hechos como a expectativas. El petróleo ha superado los 100 dólares por barril en episodios recientes, con alta volatilidad.

Esto genera un efecto en cadena: ajuste de costos empresariales, incremento de precios y modificaciones en los sistemas de transporte incluso sin interrupciones efectivas.

Transporte marítimo y ajustes operativos

El transporte marítimo ha experimentado ajustes como reducción del tránsito en zonas de riesgo, aumento de primas de seguros y desvío hacia rutas más largas. Estos cambios responden a decisiones económicas y protocolos de seguridad.

El impacto es directo: aumentan los tiempos de entrega, los costos operativos y disminuye la previsibilidad de las cadenas de suministro. Las empresas incorporan mayores márgenes de incertidumbre en su planificación.

Impacto en sectores productivos

El impacto no se limita al transporte. Sectores como la petroquímica, fertilizantes y manufactura dependen de insumos energéticos, por lo que el aumento del petróleo y gas natural se transmite a toda la cadena de valor.

En agricultura, el encarecimiento del gas natural afecta los fertilizantes y puede trasladarse a los precios de alimentos. Este proceso es gradual y acumulativo.

América Latina: transmisión de costos

En América Latina, el impacto se transmite a través del precio internacional de la energía. El aumento del petróleo eleva costos de combustibles y transporte, afectando logística interna y comercio exterior.

Esto puede generar presiones inflacionarias, con distinta intensidad según la estructura productiva. Las economías importadoras enfrentan mayores costos, mientras las exportadoras pueden beneficiarse en el corto plazo, en un entorno de volatilidad.

Chile: efectos indirectos

En Chile, la exposición se explica por su dependencia de importaciones energéticas y su integración al comercio internacional, según el Banco Central de Chile y la Comisión Nacional de Energía.

Los efectos se transmiten por precios internacionales de la energía, costos de transporte y condiciones del comercio exterior. Esto impacta combustibles y transporte terrestre, marítimo y aéreo, así como sectores productivos.

En el transporte marítimo, el aumento de seguros y fletes introduce presiones adicionales. En el transporte aéreo, ajustes en rutas incrementan consumo de combustible y tiempos de traslado.

Desde una perspectiva macroeconómica, estos efectos pueden trasladarse a la inflación de manera gradual, dependiendo del tipo de cambio, expectativas y capacidad de ajuste.

Escenarios de evolución

La evolución de la crisis permanece abierta: mayor interrupción, estabilización parcial o reducción de tensiones.

El escenario evidencia la vulnerabilidad del sistema logístico global frente a tensiones en puntos críticos. El impacto se extiende desde el sector energético hacia transporte, producción y comercio internacional, con efectos indirectos en economías como la chilena.

La magnitud final dependerá de la evolución del escenario internacional y de las condiciones internas de cada economía.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 67-69: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/

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