Demanda de metaneros crece impulsada por mayor producción de GNL
abril 27, 2026
Escrito por: Admin L360
El aumento de la oferta global de GNL impulsa nuevos pedidos de buques y refuerza la necesidad de transporte marítimo especializado.

El aumento de la producción mundial de gas natural licuado (GNL) está impulsando una mayor demanda de buques metaneros, en un escenario en el que los pedidos de estas embarcaciones se recuperarán este año tras la caída registrada en 2025. Ejecutivos y analistas del sector coinciden en que la expansión de la oferta y las nuevas dinámicas del comercio energético están reactivando el mercado naviero especializado.
Este repunte en los encargos se produce, además, en medio de las tensiones derivadas de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que introducen incertidumbre sobre el suministro y las tarifas de flete, aunque sin frenar la tendencia al alza en la demanda de transporte.
Producción global impulsa nuevos pedidos
La próxima entrada en operación de proyectos de GNL en Estados Unidos, África, Canadá y Argentina está generando una necesidad creciente de capacidad de transporte marítimo. En ese contexto, durante el primer trimestre del año se contrataron 35 nuevos buques metaneros, según Poten & Partners y Drewry, una cifra cercana a los 37 pedidos realizados en todo 2025, aunque todavía por debajo del récord de 171 registrado en 2022.
Cada buque tiene un costo estimado de entre 250 y 260 millones de dólares y requiere más de tres años para su construcción, lo que refleja la magnitud de la inversión asociada al crecimiento del sector.
Actualmente, la flota mundial supera los 700 buques y moviliza más de 400 millones de toneladas anuales (mtpa) de GNL. A esto se suma la aprobación de cerca de 72 mtpa de nueva capacidad el último año y la previsión de que más de 120 mtpa adicionales provenientes de Estados Unidos ingresen al mercado en los próximos tres a cuatro años, según Fraser Carson, analista principal de GNL global en Wood Mackenzie.
Nuevos patrones de comercio elevan la demanda
El crecimiento del GNL estadounidense está modificando la logística del comercio global. La comercialización bajo պայման FOB (franco a bordo) introduce flexibilidad de destino, permitiendo desvíos durante el trayecto y extendiendo los tiempos de navegación, lo que incrementa la utilización de buques y refuerza la demanda de transporte marítimo.
Renovación de flota y presión regulatoria
En paralelo al aumento de la demanda, la industria avanza en la modernización de su flota. El retiro progresivo de buques con turbina de vapor y sistemas diésel-eléctricos está siendo impulsado por la necesidad de mejorar la eficiencia energética, según explicó Pratiksha Negi, analista principal de Drewry.
El desguace de este tipo de embarcaciones alcanzó un récord de 15 unidades el año pasado desde 2022, en un contexto de regulaciones ambientales más exigentes. En esa línea, el marco propuesto por la Organización Marítima Internacional está incentivando la construcción de buques de doble propulsión capaces de operar con GNL, indicó Uma Dutt, vicepresidenta de GNL de Anglo-Eastern.
Expansión de flotas a nivel global
El crecimiento de la demanda también se refleja en los planes de expansión de las principales navieras. Mitsui O.S.K. Lines, el mayor propietario de buques metaneros del mundo con 107 unidades, prevé ampliar su flota hasta cerca de 150 buques hacia 2035, según señaló su director ejecutivo, Jotaro Tamura.
Por su parte, Qatar —que ya opera más de 100 buques— proyecta incorporar entre 70 y 80 nuevas unidades en los próximos tres a cuatro años, mientras que ADNOC, de Emiratos Árabes Unidos, planea duplicar su flota hasta alcanzar los 18 buques en un plazo de 36 meses, de acuerdo con Carson.
Incertidumbre geopolítica y oferta creciente
El contexto internacional introduce factores de riesgo. La guerra entre Estados Unidos e Irán genera efectos contrapuestos: por un lado, impulsa a compradores asiáticos a buscar suministros alternativos desde la cuenca atlántica, aumentando las distancias de navegación; por otro, ha afectado el tránsito por el estrecho de Ormuz y ha dejado fuera de operación 12,8 millones de toneladas anuales de capacidad de Qatar durante tres a cinco años, lo que podría reducir la demanda de transporte y presionar las tarifas.
A esto se suma el aumento en la entrega de nuevos buques. Poten & Partners y Drewry prevén que este año se incorporen entre 90 y 100 metaneros, una cifra récord frente a los 79 entregados en 2025.
Parte de estas embarcaciones estaba destinada a proyectos que enfrentan retrasos, lo que podría derivar en su disponibilidad en el mercado mediante subarrendamientos. “Cuanto más se prolonguen esos retrasos, más probable es que estos buques se ofrezcan al mercado mediante acuerdos de subarrendamiento, lo que suavizará considerablemente las tarifas”, señaló Carson.
En paralelo, Pratiksha Negi indicó que siete de los nueve buques cuya entrega estaba prevista inicialmente para este año han sido aplazados hasta 2027-2028 y están vinculados a QatarEnergy.
Finalmente, Irwin Yeo, analista sénior de GNL de Poten & Partners, advirtió que la incertidumbre del mercado y el aumento de los costos de construcción naval, incluyendo mano de obra y materias primas, podrían llevar a algunas compañías a postergar nuevos pedidos. “La incertidumbre del mercado y el aumento de los costos de construcción naval […] podrían disuadir a algunos de realizar pedidos”, afirmó.






