La logística como activo estratégico: El nuevo eje del crecimiento económico
junio 30, 2026
Escrito por: Admin L360
Más que una función operativa, la gestión estratégica de la cadena de suministro es hoy el determinante central de la competitividad y el desarrollo nacional.

La logística dejó de ser una función invisible dentro del engranaje económico para convertirse en un factor estratégico que determina la competitividad, la integración internacional y el desarrollo de los países. Actualmente, permite conectar la producción con los mercados globales mediante cadenas de suministro eficientes, transformándose en un pilar fundamental para responder a las exigencias del comercio internacional.
Según Larry Parraguirre Delgado, Magister en Dirección de Operaciones y Logística, la gestión de cadenas de suministro trascendió la operación tradicional. “Administrar cadenas de suministro se considera un factor decisivo y táctico en lo económico, he influye directamente en la competitividad, productividad e integración comercial de las empresas”, sostiene.
Leonardo Sato, Director de Producto Marítimo para Chile y Bolivia en Kuehne + Nagel, coincide en este cambio de paradigma. “Hoy conecta la producción con los mercados, reduce costos y determina en gran medida la competitividad de un país”, afirma.
Para Sato, el impacto de la logística va más allá de las exportaciones, ya que una gestión eficiente de las importaciones permite que las industrias accedan oportunamente a materias primas y bienes de capital, además de facilitar el acceso de la población a productos esenciales. En Chile, donde la geografía representa un desafío importante, una cadena organizada impacta en el desarrollo regional y la calidad de vida.

Pamela Colimán Rodríguez, Jefa de Logística, Abastecimiento y Certificación en Makita Chile Comercial Ltda, destaca la dimensión estratégica de esta actividad. “La logística se ha consolidado como un factor clave en el crecimiento económico porque ya no solo cumple una función operativa, sino también estratégica dentro de las empresas y de los países, al permitir conectar de manera eficiente la producción con los mercados tanto a nivel nacional como internacional”, señala.
El desarrollo logístico depende de factores como la reducción de costos, el aumento de la competitividad, la creación de hubs logísticos, la integración al comercio internacional y el fortalecimiento de infraestructura en puertos, aeropuertos y carreteras. También considera la incorporación tecnológica, la automatización de procesos y la sostenibilidad.
El Índice de Desempeño Logístico (LPI) evalúa aspectos como eficiencia aduanera, infraestructura de transporte, envíos internacionales competitivos, calidad de servicios logísticos, trazabilidad y puntualidad. Chile registra un LPI de 3 puntos, ubicándose en el tercer lugar de América Latina y en el puesto 61 a nivel mundial, según datos del Banco Mundial de 2023 citados por Parraguirre Delgado.
Colimán Rodríguez señala que una logística desarrollada mejora la circulación de bienes, reduce fricciones comerciales y hace más eficiente el funcionamiento económico, fortaleciendo la integración con los mercados globales.
Competitividad empresarial y cadenas de suministro
La integración entre proveedores, fabricantes y operadores logísticos determina la capacidad de las empresas para competir en mercados nacionales e internacionales.
“Una logística eficiente simplifica rutas comerciales y facilita la incursión en mercados con barreras de entrada alta, reduciendo el coste de ingresar a este”, explica Parraguirre Delgado.
La optimización del transporte, la trazabilidad y la analítica de demanda permiten mejorar procesos y responder con mayor rapidez a los clientes. En este contexto, Parraguirre Delgado destaca la importancia de la “Fábrica Oculta”, concepto relacionado con actividades, reprocesos y desperdicios que no generan valor dentro de los procesos productivos.

Para Sato, la confiabilidad es un elemento diferenciador en mercados altamente competitivos. “En mercados tan competitivos, donde múltiples proveedores ofrecen productos similares, lo que muchas veces define una relación comercial no es solo el precio, sino la confiabilidad”, afirma.
Una cadena resiliente permite cumplir plazos, anticipar problemas y responder ante fallas, generando relaciones comerciales más sólidas. Además, una gestión eficiente de importaciones garantiza acceso oportuno a insumos, tecnología y maquinaria, impactando directamente en la productividad.
Colimán Rodríguez advierte que una falla en transporte, almacenamiento o distribución puede generar retrasos y problemas de abastecimiento. “Las empresas que cuentan con procesos logísticos organizados y confiables tienen mayores oportunidades de expandirse y competir exitosamente en mercados globales”, afirma.
Infraestructura logística y atracción de inversión
La infraestructura logística es un elemento clave para atraer inversiones y fortalecer el desarrollo productivo. “Puertos modernos, aduanas ágiles y conectividad multimodal reducen el riesgo operacional y el costo país, haciendo el destino más atractivo”, sostiene Sato.
Para consolidar a Chile como un hub logístico regional se requiere inversión sostenida en infraestructura física, digitalización de procesos y formación de talento especializado.

Parraguirre Delgado señala que las cadenas de suministro eficientes generan ventajas competitivas, reducen costos y facilitan la creación de clústeres productivos. La inversión en puertos, aeropuertos, carreteras y pasos fronterizos contribuye además al desarrollo regional.
“Es fundamental contar con una buena infraestructura en puertos, aeropuertos, carreteras y pasos fronterizos, porque esto permite que las operaciones logísticas sean más rápidas, seguras y eficientes”, recalca Colimán Rodríguez.
La especialista agrega que la seguridad es un factor relevante para la inversión. “Cuando un país cuenta con infraestructura logística de calidad, genera mayor confianza para invertir, impulsa el comercio, fortalece la productividad de las empresas y favorece su integración en los mercados internacionales”, concluye.
Deficiencias logísticas y desafíos futuros
Las ineficiencias en las cadenas de suministro generan mayores costos, retrasos y pérdida de competitividad. Según el IPOM de marzo 2026, Chile proyecta un crecimiento entre 1,5% y 2,5% para los años 2026, 2027 y 2028, mientras que el sector logístico representa el 4,1% del PIB chileno, según datos de Conecta Logística validados por el Banco Central y citados por Parraguirre Delgado.
“Cuando se presentan deficiencias en la cadena de suministro, inmediatamente se asume una pérdida de competitividad que involucra mayores costos y aumento de tiempo de respuesta de proveedores que repercuten en menores márgenes, afectando la capacidad de competir en mercados locales como internacionales”, señala.
Problemas de transporte, aduanas saturadas e infraestructura insuficiente afectan la producción, limitan oportunidades comerciales y reducen la capacidad de atraer inversión.
Sato recuerda que los problemas logísticos globales durante la pandemia evidenciaron el impacto de estas interrupciones. “A nivel local, esto puede provocar desabastecimiento, aumento de precios y pérdida de productividad en las empresas”, afirma Colimán Rodríguez.
En este escenario, la logística debe ocupar un lugar prioritario dentro de las estrategias de desarrollo económico. “Más allá de la infraestructura física, esto exige marcos regulatorios modernos y una visión de largo plazo que entienda la logística no como un gasto, sino como una inversión en competitividad”, sostiene Sato.
Parraguirre Delgado plantea fortalecer la cooperación público-privada mediante alianzas estratégicas, corredores logísticos, inversión en infraestructura crítica y simplificación de procesos aduaneros.
Para Colimán Rodríguez, el desafío actual supera el movimiento de productos. “Ya no es solo mover productos, sino asegurar que todo funcione de manera eficiente y conectada con los mercados internacionales”, señala.
La especialista también destaca el rol de la comunicación y la tecnología: “También es importante destacar el rol de la comunicación entre los distintos actores de la cadena de suministro, tanto internos como externos, así como la incorporación de tecnología, ya que ambas permiten una mayor coordinación, trazabilidad y eficiencia en la gestión logística”.
La consolidación de una estrategia logística integral será determinante para fortalecer una economía chilena más competitiva, conectada y resiliente frente a los desafíos del entorno internacional.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 71-75: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/
cadena de suministro Chile comercio internacional competitividad desarrollo económico infraestructura logística innovación tecnológica logística transporte 0







