Los autos eléctricos llegan a perder hasta el 73% de su valor comercial en solo tres años según revela un estudio de mercado en Reino Unido
noviembre 3, 2026
Escrito por: Felipe
Un análisis exhaustivo sobre depreciación automotriz muestra que nueve de los diez modelos nuevos con mayor caída de precio funcionan a batería, arrastrados por una mayor oferta de unidades cero kilómetros, promociones agresivas y la rápida obsolescencia tecnológica.

El mercado de los vehículos propulsados por electricidad enfrenta un complejo fenómeno de devaluación en los segmentos de reventa. De acuerdo con un relevamiento realizado por la revista especializada Auto Express con datos de CDL Vehicle Information Services, nueve de los diez autos nuevos que más valor pierden al cabo de tres años en el mercado británico son modelos impulsados íntegramente por baterías.
El estudio analizó el valor residual proyectado para unidades que alcanzan 36 meses de uso con un kilometraje estándar de 36.000 millas, equivalentes a casi 58.000 kilómetros. Mientras que el promedio de depreciación general para un vehículo convencional en ese período ronda el 45%, los modelos eléctricos que encabezan la medición registran caídas brutas que fluctúan entre el 69% y casi el 73% respecto de su precio original de venta en los concesionarios.
Los modelos más afectados por la pérdida de valor
El listado negativo lo encabeza el SUV compacto de lujo Lexus UX 300e, cuyo valor inicial promedio se ubicaba en 51.145 libras y que, tras cumplir tres años de rodaje, conserva apenas el 27,3% de su costo de compra original, tasándose en torno a las 13.950 libras como valor de entrega. La medición sorprendió al sector debido al tradicional prestigio de la firma japonesa en retención de valor, demostrando la transversalidad de la devaluación eléctrica.
La tendencia se replica en fabricantes de consumo masivo y marcas prémium. El Citroën e-C4 retiene solo un 27,7% de su precio original, seguido por el Vauxhall Astra Electric y el popular Vauxhall Corsa Electric, ambos situándose en un residual del 28%. En el segmento de alta gama, el Mercedes EQS, buque insignia de la electromovilidad de la firma alemana, conserva únicamente el 31% de su valor inicial de catálogo, pasando de 104.540 libras a unas 32.375 libras. Entre las alternativas compactas urbanas, el Fiat 500e experimenta una merma del 69,8% de su valor al cabo del trienio, evidenciando que el fenómeno no discrimina por rango de precios o procedencia.
Al explicar los factores detrás de este retroceso comercial y la dinámica de precios en los salones de venta, expertos automotrices detallaron las fuerzas que presionan al mercado.
«La acelerada pérdida de valor que observamos en los vehículos eléctricos responde a la confluencia de una mayor oferta global, la reducción en los costos de fabricación de nuevas generaciones y las agresivas campañas de descuentos en los modelos cero kilómetros. Es sin duda una situación desfavorable para el primer comprador que asume la amortización inicial, pero al mismo tiempo abre una oportunidad atractiva para quienes buscan ingresar a la electromovilidad a través del mercado de usados a precios muy competitivos», afirmó Steve Walker, analista de Auto Express.
Oportunidades para el mercado secundario frente a los combustibles tradicionales
Pese a la caída que sufren los propietarios originales durante los primeros doce a veinticuatro meses, la curva de desvalorización tiende a aplanarse de manera notable a partir del tercer año. Este comportamiento, sumado a la volatilidad y alzas en las gasolinas y el diésel, ha generado una creciente demanda por vehículos eléctricos de segunda mano entre consumidores que priorizan el ahorro operacional en desplazamientos cotidianos.
El ajuste de precios en las unidades usadas permite que hogares con presupuestos más acotados puedan acceder a tecnología eléctrica sin pagar los sobreprecios de entrada del mercado nuevo, reconfigurando el perfil de los usuarios y acelerando de forma indirecta la renovación tecnológica en las ciudades.




