Rutas comerciales y conectividad digital redibujan la logística regional
diciembre 19, 2025
Escrito por: Admin L360
Proyectos portuarios, enlaces digitales, sistemas aduaneros interoperables y coordinaciones entre bloques comerciales configuran una red orientada a reducir tiempos y fortalecer operaciones.

Chile está entrando en una etapa en la que sus rutas de comercio —tanto en logística física como en transmisión de datos— experimentan una profunda reconfiguración orientada a fortalecer su posicionamiento global. Esta transformación combina proyectos estratégicos que integran puertos, corredores internacionales y plataformas digitales, con el objetivo de optimizar el flujo de carga y de información.
“Veo al Corredor Bioceánico de Capricornio como una de las iniciativas más relevantes”, refiere Francisco Javier Cuadra Zamorano, asesor en Comercio Exterior y Desarrollo de Negocios en Agencia de Aduanas Patricio Zulueta (AAPZ).
Corredores terrestres y conectividad transpacífica
En la visión de Cuadra Zamorano, el Corredor Bioceánico de Capricornio se configura como una conexión clave entre Brasil, Paraguay, Argentina y los puertos del norte de Chile. Esta articulación permitirá una salida más eficiente hacia Antofagasta, Mejillones e Iquique, con ventajas frente a las rutas tradicionales por el Atlántico.
“Permitirá reducir en varios días los tiempos de tránsito respecto a la salida por el Atlántico”, señala. Además, subraya que este corredor transformará la circulación de mercancías en la región al ofrecer alternativas logísticas más competitivas para distintos tipos de carga vinculados a la actividad exportadora, como granos, minerales, productos industriales y carga proyecto.
A ello se suma la conectividad digital transpacífica a través del cable Humboldt, que unirá Chile con Oceanía y Asia, favoreciendo una mejor transmisión de datos para actividades financieras, tecnológicas y de comercio electrónico. “Este proyecto posicionará a Chile como un hub digital del Pacífico Sur, reduciendo la latencia de datos y abriendo rutas invisibles para servicios fintech, tecnología minera y comercio electrónico internacional”, detalla.
Modernización portuaria y diversificación comercial
La modernización de los puertos —incluido el Puerto Exterior de San Antonio—, la implementación del short sea shipping y el desarrollo de Port Community Systems aparecen como mecanismos para aumentar la trazabilidad y la eficiencia en la gestión logística.
En paralelo, Cuadra Zamorano sostiene que Chile está ejecutando una estrategia de diversificación comercial basada en tecnología, acuerdos modernos y logística inteligente. Destaca avances como la Ventanilla Única de Comercio Exterior (SICEX) y la interoperabilidad del Operador Económico Autorizado (OEA/MRA), que han permitido mejorar tiempos y costos operativos. “Esto ha permitido reducir tiempos y costos en trámites aduaneros, aportando mayor transparencia y competitividad”, complementa.
Asimismo, valora que acuerdos de nueva generación como el DEPA y el CEPA con India integren comercio digital, sostenibilidad y servicios tecnológicos, fortaleciendo un marco comercial más actualizado.

Integración regional e infraestructura prioritaria
Chile ha demostrado capacidad de coordinación en distintos bloques. Con Mercosur, como Estado asociado, avanza en la modernización del régimen de origen y la facilitación del comercio, especialmente para pymes exportadoras. En la Alianza del Pacífico, ha impulsado la acumulación de origen y la convergencia con la ASEAN, mientras que en APEC mantiene un rol activo en facilitación, digitalización y sostenibilidad logística.
En materia de infraestructura, Cuadra Zamorano destaca el rol del Puerto Exterior de San Antonio para duplicar la capacidad de movimiento de contenedores, así como la modernización de Antofagasta, Mejillones e Iquique. En el ámbito terrestre, subraya la relevancia de los pasos Sico y Jama y de los accesos logísticos interiores para fortalecer la multimodalidad.
Oportunidades y riesgos en mercados emergentes
Finalmente, identifica oportunidades en India, Vietnam, Indonesia y el bloque MENA, con demanda creciente por alimentos, vino, litio, cobre y servicios digitales. Advierte, no obstante, sobre riesgos como la volatilidad regulatoria, las barreras sanitarias y las ciberamenazas en cadenas digitalizadas, aspectos que —señala— deben gestionarse mediante diplomacia comercial, acuerdos modernos y altos estándares de seguridad.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 43-45: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/




