Trump presiona a la Fed para recortar tasas y amenaza el comercio global: ¿Cómo impacta la jugada de EE. UU. a la economía chilena?
septiembre 7, 2026
Escrito por: Admin L360
Donald Trump exigió una baja de tipos de interés bajo la amenaza de frenar el intercambio con países con superávit comercial. Mientras la medida podría abaratar el dólar e impulsar el valor del cobre en Chile, las probables barreras al comercio global encienden las alarmas en el sector exportador.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó nuevamente a la Reserva Federal (Fed) a recortar los tipos de interés. Como medida de presión, el mandatario amenazó con cesar el comercio con todos los países que registren un superávit comercial con EE. UU., es decir, aquellos que le venden a EE. UU. más de lo que le compran.
Sus declaraciones se produjeron tras la difusión de los datos de empleo en Estados Unidos, que superaron las expectativas del mercado con la creación de 162.000 nuevos puestos de trabajo.
«¡Reduzcan las tasas de interés porque EE. UU. tiene un crédito mucho más sólido que en tiempos recientes!», reclamó el mandatario en redes sociales, agregando de forma tajante que, de no ocurrir la baja de tipos, «dejaré de comerciar con los países con los que tenemos déficit».
En esa línea, el mandatario defendió que cortar el comercio con países deficitarios sería una medida «mejor que los aranceles» y sostuvo estar «plenamente facultado» para aplicarla, citando como respaldo el reciente fallo del Tribunal Supremo de EE. UU. sobre política comercial.
Asimismo, pidió al banco central fijar la tasa de interés más baja del mundo y apuntó directamente a la conducción del organismo emisor, señalando que su presidente, Kevin Warsh, debe actuar con mayor rapidez ante la coyuntura económica.
Oportunidades y riesgos para la economía nacional: las claves del impacto en Chile
Un recorte de tasas en Estados Unidos debilitaría al dólar a nivel global, lo que en Chile provocaría una caída en el precio de la divisa. Esto abarataría las importaciones y ayudaría a bajar la inflación, aunque reduciría los ingresos en pesos de los exportadores.
Al mismo tiempo, un dólar más débil suele impulsar el precio del cobre, favoreciendo los ingresos del país. Además, le daría espacio al Banco Central de Chile para bajar sus propias tasas de interés, haciendo más baratos los créditos para las personas y las empresas locales.
Por último, al abaratarse el crédito en Estados Unidos, su economía se reactiva, aumentando la demanda por productos chilenos y dinamizando el comercio exterior.
Sin embargo, el escenario no está libre de peligros para una economía abierta como la chilena.
El primer riesgo directo lo sufriría el sector exportador. Si el dólar cae demasiado en Chile, productores de fruta, vino y salmón recibirán menos pesos por cada envío al extranjero, apretando los márgenes de ganancias de industrias que generan miles de empleos regionales.
Un peligro mayor reside en la amenaza de trabas al comercio internacional. Si Estados Unidos frena sus compras a los países con los que tiene déficit, el comercio global se desacelerará. Esto golpearía fuertemente a China (el principal comprador de Chile), reduciendo su demanda por cobre y otras materias primas nacionales.
Por otra parte, existe la posibilidad de un efecto adverso en la dinámica monetaria. Si la Reserva Federal reduce los tipos de interés de forma acelerada mientras la economía estadounidense mantiene un dinamismo elevado, la inflación en esa nación podría reavivarse. Un escenario de esa naturaleza forzaría al organismo a corregir su política con incrementos abruptos en las tasas más adelante, generando episodios de alta volatilidad en los mercados financieros y en los tipos de cambio de la región.
Finalmente, la Reserva Federal se reunirá en menos de dos semanas para decidir el rumbo de la política monetaria en un contexto complejo marcado por el alza de la inflación y la continuidad de la guerra de Irán.




