Carga aérea: Desafíos y oportunidades para la próxima temporada alta
septiembre 16, 2026
Escrito por: Felipe
La mayor demanda exigirá anticipación, coordinación, infraestructura y trazabilidad para mantener la continuidad operacional durante los peaks.

La próxima temporada alta volverá a tensionar la carga aérea en el país debido al aumento de la demanda en el retail, la fruta fresca y el cierre de año.
Camila Hormazábal Román, Jefa de Compras y Comercio Exterior en Nutraline Suplement y Tervis Pharma, y Héctor Heraldo Roa Molina, Director Gerente de Comexbiobio SpA y docente en Duoc UC, coinciden en la necesidad de anticiparse a los peaks operacionales. Para ambos especialistas, la eficiencia logística exige trazabilidad, digitalización y procesos capaces de mantener la continuidad operacional.
La temporada alta exige anticipación y capacidad operacional
Para Hormazábal, uno de los principales desafíos está en la concentración de las operaciones en el aeropuerto Arturo Merino Benítez durante el último trimestre del año. El desafío no se limita a disponer de espacio en las bodegas de los vuelos, sino también a asegurar la continuidad de los depósitos extraportuarios. La falta de personal calificado en handling y de fiscalizadores durante los picos de demanda suele generar retrasos severos en las entregas.
Desde la perspectiva de Roa, el desafío principal radica en la capacidad de anticipación para evitar cuellos de botella en la recepción, almacenamiento y despacho. El especialista propone pasar de una gestión reactiva a una planificación predictiva que dimensione los recursos sin descuidar el estándar del servicio. “Pero hay un punto especialmente relevante: aumentar la capacidad no puede significar sacrificar calidad”, sostiene Roa. Aumentar el volumen debe realizarse garantizando la trazabilidad y la seguridad.
Asimismo, la gestión de la capacidad operacional exige que los depósitos extraportuarios y las terminales de carga aéreas sincronicen sus turnos de atención. La falta de alineación horaria entre los distintos actores del sistema genera sobrecostos por estada y demoras innecesarias. Esta sincronización resulta indispensable para evitar que los camiones queden retenidos en los accesos durante los días de mayor flujo de mercancías.
Información compartida para reducir tiempos y anticipar contingencias
La coordinación entre los actores de la cadena representa una de las mayores oportunidades de mejora para el transporte aéreo. Hormazábal explica que actualmente cada entidad maneja su propia visibilidad, sin compartir un flujo de información en tiempo real. Esta fragmentación dificulta la toma rápida de decisiones para priorizar cargas críticas como medicamentos, flores o frutas de exportación.
Roa coincide en que existen silos de información que ralentizan la velocidad de respuesta que exige la logística moderna. La solución requiere avanzar hacia una trazabilidad integral mediante la estandarización documental y la interoperabilidad entre agencias, aerolíneas y autoridades. Cualquier pequeña demora burocrática acumulada termina afectando significativamente el lead time final del proceso.
Además, Roa enfatiza la importancia de aplicar una gestión de calidad orientada a resolver las causas raíz de los problemas operativos. Cuando ocurre un error en la cadena, el análisis debe beneficiar al sistema completo y no solo a una empresa en particular. La mejora continua compartida es la única vía para construir procesos logísticos verdaderamente resilientes.
Agroindustria, e-commerce y productos de alto valor
Sectores como la agroindustria, el comercio electrónico y los productos de alto valor encuentran en la carga aérea un aliado estratégico indispensable. Hormazábal destaca que estas industrias comparten necesidades de rapidez y conservación de la cadena de frío. El transporte aéreo es fundamental para mantener el abastecimiento continuo y reducir riesgos por vencimiento o quiebres de stock.
Roa pone el énfasis en la especialización de las soluciones logísticas según los requerimientos de cada tipo de mercancía. La velocidad es necesaria pero insuficiente si no viene acompañada de seguridad y monitoreo térmico riguroso. “Ahí la carga aérea puede generar un diferencial importante”, afirma Roa sobre el valor agregado que aporta el sector a los productos de exportación.
Adicionalmente, el adecuado aprovechamiento de la capacidad de bodega en los aviones de pasajeros representa un factor clave para la rentabilidad de las aerolíneas. Optimizar el factor de ocupación mediante datos precisos permite reducir espacios subutilizados y mejorar la competitividad de las tarifas. Este enfoque contribuye a consolidar a Chile como un hub logístico atractivo a nivel regional.
Infraestructura: Más capacidad, pero también mejores flujos
Aunque la ampliación del terminal de carga de Santiago representa un avance significativo, Hormazábal considera que la capacidad física aún reacciona con lentitud ante la demanda. Resulta urgente incrementar los almacenes especializados para productos regulados y mantener la fluidez hacia los depósitos aduaneros. Aumentar el personal fiscalizador es determinante para eliminar sobrecostos a los usuarios.
Por su parte, Roa sostiene que las inversiones deben enfocarse en acelerar la circulación de la carga y no solo en sumar superficie. “No necesitamos solamente más metros cuadrados”, plantea el especialista, argumentando que se requiere mayor automatización y digitalización en los procesos de inspección y escaneo para optimizar la gestión de los espacios.
La congestión en los accesos viales al aeropuerto constituye una restricción tan crítica como la falta de almacenamiento en las bodegas. Analizar el aeropuerto como un sistema integral permite aplicar metodologías como las 5S para eliminar actividades que no agregan valor. El orden y la estandarización garantizan que la infraestructura funcione como un facilitador del flujo de mercancías.
De la reacción a una planificación predictiva
Ambos especialistas coinciden en que el futuro del sector depende de adoptar una planificación predictiva respaldada por inteligencia artificial. Hormazábal plantea utilizar modelos predictivos basados en datos históricos para anticipar estacionalidades y congestiones. “La resiliencia de la carga aérea dependerá de la capacidad que se tenga de anticiparse a la demanda y crear procesos que reduzcan la gestión manual”, sostiene la ejecutiva.
Roa estructura la transformación del sector sobre cuatro pilares estratégicos: digitalización, infraestructura moderna, colaboración interinstitucional y desarrollo del capital humano. La automatización no debe reemplazar el criterio humano, sino potenciar la calidad de las decisiones estratégicas ante posibles disrupciones en la red de transporte.
La colaboración transparente entre competidores y proveedores es la única forma de resolver problemas sistémicos que superan el control de una sola empresa. Establecer alianzas de largo plazo permite diseñar soluciones logísticas integradas que elevan la competitividad general del comercio exterior. La tecnología actúa así como el catalizador de una red operacional más integrada.
Tecnología y personas para una operación más resiliente
El avance tecnológico debe complementarse con la capacitación continua del personal operativo y administrativo. Roa destaca la importancia de formar profesionales que comprendan la cadena de suministro como un sistema interconectado y que adopten metodologías de mejora continua como el ciclo PDCA para evaluar los procesos diariamente.
Planificar, ejecutar, verificar y actuar de forma constante permite adaptar la operación aérea a las exigencias cambiantes del mercado global. El desarrollo del talento humano garantiza que la tecnología se utilice eficazmente para resolver contingencias en los momentos de mayor presión. Esta cultura organizacional fomenta la eficiencia y la seguridad operacional.
La próxima temporada alta pondrá a prueba la preparación de la logística aérea nacional para procesar altos volúmenes de carga. En palabras de Roa, el desafío no consiste solamente en mover más carga. “Es moverla mejor, con mayor previsibilidad, eficiencia, trazabilidad y calidad”, sostiene el especialista como premisa fundamental para el sector.






