Chile y el transporte de carga internacional: oportunidades y desafíos

agosto 28, 2025

Escrito por: Admin L360

Con 72 terminales portuarias y corredores en expansión, Chile se proyecta como hub regional, pero requiere más integración multimodal y modernización digital.

El transporte de carga internacional ha sido clave para el desarrollo económico de Chile, cuya ubicación estratégica en el extremo sur de América Latina lo convierte en un nexo vital entre continentes, conectando Asia, Europa y Norteamérica. La modernización tecnológica y la expansión de infraestructura han optimizado tiempos, reducido costos y reforzado la seguridad de los envíos, consolidando al país como un actor destacado en las cadenas globales de valor.

Sin embargo, la eficiencia logística enfrenta desafíos: integrar transporte marítimo, aéreo y terrestre exige coordinación, inversiones y digitalización. Mientras los puertos se preparan para recibir buques de gran tamaño, el transporte terrestre debe garantizar un flujo multimodal rápido y seguro.

«El transporte de carga entre Chile y otros continentes ha evolucionado hacia mayor eficiencia, diversificación y modernización, con el transporte marítimo y aéreo como eje internacional y el terrestre clave para la integración regional sudamericana», explica Alexis Castillo Allende, docente en DUOC UC y magíster en Dirección de Operaciones y Logística.

Evolución del transporte y su rol estratégico

El transporte marítimo se ha consolidado como columna vertebral de la conectividad chilena, movilizando grandes volúmenes de manera económica y segura gracias a los contenedores estandarizados. Según Castillo Allende, «este método permite transportar desde cargas secas hasta refrigeradas, siendo muy flexible y con costos unitarios bajos, aunque con tiempos de tránsito más largos en comparación con el transporte aéreo».

El transporte aéreo, en contraste, se reserva para mercancías de alto valor o perecederas, donde la rapidez y el control de condiciones son determinantes.

El transporte terrestre internacional, por su parte, es fundamental para la conexión de Chile con países vecinos (Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Perú). «Se ha fortalecido con permisos bilaterales que facilitan el flujo de carga, incluyendo el uso de camiones para carga paletizada y granel, con empresas especializadas y flotas adecuadas», puntualiza Castillo Allende.

Alexis Castillo Allende, docente en DUOC UC y magíster en Dirección de Operaciones y Logística.

Crecimiento sostenido y proyecciones

La carga movilizada en Chile ha crecido en torno a un 6% anual, junto con la expansión portuaria y la adopción de tecnologías avanzadas como sistemas de información, monitoreo en tiempo real y automatización.

  • El mercado logístico de carga alcanzó los 8.680 millones de dólares en 2024, con un crecimiento proyectado de 4,45% anual hasta 2029, impulsado por el comercio electrónico y la inversión en infraestructura.
  • La industria logística total superará los 20 mil millones de dólares en 2024, con un crecimiento estimado del 5,4% anual hasta 2034, impulsada por sectores como la minería, la agricultura y la manufactura.

Oportunidades comerciales y tecnológicas

Chile funciona como punto de conexión clave entre América Latina y los principales mercados mundiales, con puertos estratégicos como San Antonio, Valparaíso y Antofagasta, además del aeropuerto internacional de Santiago.

Castillo Allende destaca que «la inversión pública y privada, incluyendo expansión ferroviaria, portuaria y almacenes, junto con tecnologías como automatización, inteligencia artificial y monitoreo en tiempo real, permiten mayor eficiencia y competitividad».

A ello se suma la presencia de multinacionales como Maersk, con centros de distribución integrados que apuestan por energías renovables y tecnologías limpias. También los acuerdos de libre comercio ofrecen ventajas competitivas al reducir costos aduaneros y agilizar trámites.

Entre las oportunidades emergentes destacan:

  • Soluciones especializadas para cadenas frías.
  • Transporte multimodal más eficiente.
  • Servicios de última milla para e-commerce.

Puertos y transporte terrestre: ejes de competitividad

Chile cuenta con 72 terminales portuarios operativos, que movilizan más del 90% del comercio exterior, con cerca de 123 millones de toneladas anuales, principalmente hacia Asia y América.

Entre los proyectos estratégicos sobresale el Puerto Exterior de San Antonio, con una inversión de 4 mil millones de dólares, que permitirá recibir buques de gran tamaño, operar semiautomatizado y conectarse a la red ferroviaria.

La infraestructura terrestre cumple un rol complementario vital, asegurando conectividad multimodal y eficiencia en el traslado desde los puertos hacia los destinos finales. “La modernización de corredores bioceánicos y la sincronización entre modos terrestres y marítimos reducen costos y fortalecen la sostenibilidad ambiental”, comenta Castillo Allende.

Desafíos de conectividad y modernización

Pese a los avances, Chile enfrenta una brecha de conectividad frente a hubs globales. “Aunque moviliza grandes volúmenes, sus puertos enfrentan una brecha creciente frente a hubs que incrementan aceleradamente su conectividad”, advierte Castillo Allende.

Otros desafíos:

  • Regulaciones ambientales estrictas.
  • Riesgos laborales en puertos.
  • Coordinación insuficiente entre transporte marítimo y terrestre.
  • Limitaciones de infraestructura para una conectividad multimodal más robusta.

La digitalización y el monitoreo en tiempo real aparecen como soluciones clave para enfrentar estas brechas.

Políticas y acciones estratégicas

El fortalecimiento de Chile como hub logístico global requiere un enfoque integral público-privado. Entre las iniciativas:

  • Plan de Acción para el Corredor Bioceánico Vial, que busca conectar Atlántico y Pacífico, optimizar la integración regional, la seguridad fronteriza y la logística portuaria, además de fomentar la internacionalización de pymes.
  • Inversión portuaria, como el Puerto Exterior de San Antonio, para recibir buques de gran tamaño y ofrecer operaciones más eficientes.
  • Modernización y digitalización logística, con inteligencia artificial, automatización y monitoreo en tiempo real.
  • Cooperación internacional, mediante ferias, ruedas de negocios y misiones comerciales, que potencian la participación de pymes chilenas en el comercio global.

«Estas políticas conjugan mejoras en infraestructura física y digital, seguridad, apertura comercial, inversión privada y cooperación internacional, para robustecer la competitividad logística de Chile y consolidarlo como un nodo integral y sostenible en el comercio global», resume Castillo Allende.

Chile se encuentra en una encrucijada logística: mantener su rol de hub estratégico en el Pacífico Sur exige continuidad en inversiones, innovación tecnológica, integración multimodal y políticas públicas que fortalezcan la competitividad y sostenibilidad del sector.

El país tiene la oportunidad de consolidarse como un nodo logístico global que no solo conecta continentes, sino que también integra comercio, tecnología y sostenibilidad, garantizando un transporte de carga eficiente y preparado para los desafíos del siglo XXI.

Lee el artículo original en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 76-79: https://tinyurl.com/4s64wnay

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