Dark stores avanzan de la expansión a la consolidación
septiembre 14, 2026
Escrito por: Admin L360
El mercado transita hacia una etapa de mayor profesionalización, con foco en rentabilidad, productividad e inteligencia operativa.

Las dark stores están dejando atrás la etapa en que su principal objetivo era acelerar las entregas. En Chile el modelo avanza hacia una fase de consolidación en la que la rentabilidad, la productividad y la gestión del inventario adquieren un peso creciente.
El desafío ya no consiste únicamente en acercar productos al consumidor sino en construir operaciones capaces de combinar disponibilidad, velocidad y eficiencia. La tecnología comienza a transformar la gestión de estos nodos urbanos para asegurar la calidad del servicio.
De la expansión a la consolidación
La evolución de las dark stores en Chile ha estado estrechamente vinculada al crecimiento del comercio electrónico. Dany Trillos, especialista en Retail, Consumo Masivo y Desarrollo de Nuevos Canales, señala que el modelo ganó fuerza durante la pandemia e integró la omnicanalidad.
Desde su experiencia en consumo masivo y formatos como Dast Store, el mercado chileno ya dejó atrás la fase inicial de experimentación. La discusión se concentra en cómo profesionalizar las operaciones y adaptar la infraestructura. “Chile ya superó la etapa inicial de experimentación de las dark stores, pero todavía existe un importante espacio de consolidación”, señala Trillos.
Tomás Bravo Ljubetic, Senior Supply Chain & S&OP Specialist, identifica una evolución similar con un cambio prioritario hacia la sostenibilidad financiera. El modelo pasó de buscar una expansión rápida a exigir mayor productividad interna y visibilidad del inventario.
“Hoy, el sector atraviesa un proceso de racionalización y profesionalización, entendiendo que el cumplimiento eficiente no se resuelve únicamente aumentando la flota de reparto”, señala Bravo. Su diagnóstico sitúa al país en una madurez intermedia concentrada en la rentabilidad de cada instalación.
La ventaja ya no está solo en entregar más rápido
La cercanía del inventario con el consumidor continúa siendo un atributo fundamental del modelo. Sin embargo, su valor logístico actual se extiende hacia la disponibilidad, la precisión del stock y la adaptación del surtido en cada zona urbana.
Trillos plantea que se requiere coordinación entre proveedores y plataformas para lograr una operación competitiva. Esto es crítico en alimentos por las exigencias de frío y manipulación. “En definitiva, la ventaja no está solamente en entregar rápido, sino en entregar el producto correcto, en el lugar correcto y en las condiciones adecuadas”, afirma Trillos.
Desde la perspectiva de Supply Chain, Bravo identifica la posibilidad de reducir el stock fantasma frente a la tienda física tradicional. Una dark store sin sala de ventas orienta su layout a elevar las unidades procesadas por hora y reducir mermas.
Además, prescindir de espacios de exhibición libera margen operativo para destinar a tecnología. El modelo beneficia al Quick Commerce y al consumo masivo, además del retail especializado que busca sostener entregas en pocas horas sin altos costos fijos.
Inventario y redes en la nueva arquitectura urbana
El crecimiento de las dark stores modifica la forma en que las compañías estructuran sus redes de distribución. Trillos destaca que el modelo obliga a responder con mayor precisión a la demanda territorial considerando las distancias del país.
Para responder a la última milla, los proveedores deben adaptar embalajes y capacitaciones. “Las dark stores están impulsando redes más flexibles, descentralizadas y orientadas a la demanda”, sostiene Trillos sobre esta evolución estructural.
Bravo observa que las dark stores desplazan el modelo basado en un gran centro periférico hacia redes intraurbanas. Esto reduce el tiempo del ciclo de reabastecimiento al requerir inyecciones de inventario continuas durante el día.
Para evitar un mayor capital inmovilizado, las empresas avanzadas utilizan el inventario unificado mediante analítica. Además, el nodo urbano asume funciones de logística inversa reincorporando devoluciones al flujo de venta sin retornar al centro principal.
Rentabilidad, productividad y sostenibilidad
La consolidación plantea que la rapidez debe ser compatible con la sostenibilidad económica. Trillos identifica como prioridades la optimización del inventario, la reducción de quiebres y el control de costos de última milla.
El especialista recalca la importancia del factor humano en estos procesos. “La tecnología por sí sola no garantiza una buena operación. Son los procesos, la infraestructura y las personas capacitadas los que permiten que este modelo sea sostenible en el largo plazo”, señala Trillos.
Bravo plantea este proceso como una trayectoria hacia la madurez donde el costo de preparación no debe erosionar la contribución marginal. Posteriormente, el desafío es aplicar modelos predictivos de inteligencia artificial sobre la demanda.
La sostenibilidad también incluye el impacto en las comunidades donde se emplazan los nodos. Esto contempla mitigar el ruido y la congestión, sumando la electromovilidad para reducir la huella de carbono operacional.
Hacia nodos hiperconectados y modelos compartidos
La siguiente etapa estará marcada por una mayor integración de datos, personas y proveedores. Para Trillos, la automatización mejorará el picking mientras la inteligencia artificial permitirá anticipar la demanda y optimizar rutas de entrega.
Bravo proyecta el desarrollo del modelo de Dark Stores como Servicio ante el alto costo del suelo urbano. Esto impulsará hubs logísticos compartidos y operadores 3PL capaces de distribuir los costos fijos.
En paralelo, la inteligencia artificial asumirá una función prescriptiva para configurar dinámicamente el surtido de cada nodo. Esto permitirá adaptar la operación según los patrones de consumo de cada microzona.
El objetivo final es consolidar una velocidad económicamente sostenible para la empresa. Se busca transformar la rapidez en un componente integrado de la eficiencia operativa.
Una madurez que se medirá más allá de la velocidad
El mercado chileno avanza hacia una fase donde la productividad, el inventario y la rentabilidad deben funcionar conjuntamente. La discusión se desplaza desde la cantidad de nodos hacia la generación de valor de cada uno.
Para Trillos, la evolución exige anticipar las necesidades del consumidor y garantizar las condiciones del producto. Para Bravo, el salto dependerá de la sofisticación analítica y la colaboración entre actores.
“El futuro no será simplemente entregar más rápido, sino anticiparse a lo que el consumidor necesita y garantizar que el producto llegue en el momento, lugar y condiciones adecuadas”, afirma Trillos.






