Fruticultura genera impacto económico total de US$ 24.812 millones en Chile

junio 10, 2026

Escrito por: Admin L360

Reporte de Frutas de Chile midió por primera vez el impacto ampliado del sector, el cual equivale a 4,5 veces su PIB y es solo superado por el cobre.

Un impacto económico total de US$ 24.812 millones genera la fruticultura en Chile, una cifra equivalente a 4,5 veces el Producto Interno Burto (PIB) del sector que la consolida como el principal motor de la economía nacional detrás del cobre. El hallazgo macroeconómico forma parte del “Reporte de Impacto Económico de la Fruticultura Chilena 2018–2024”, un estudio inédito lanzado por el gremio exportador Frutas de Chile con el apoyo de la consultora IdN Inteligencia de Negocios y el economista Rodrigo Díaz, el cual mide por primera vez el impacto ampliado de esta actividad y establece una proyección preliminar de US$ 27.888 millones para el año 2024, impulsada de forma directa por un alza del 28,6% en las exportaciones sectoriales.

La metodología empleada en la investigación permitió registrar el valor total inyectado a la economía a lo largo de toda su cadena productiva y comercial, abarcando desde los proveedores de insumos hasta los feriantes que comercializan los productos en las diversas comunas del país. Ivám Marambio, presidente de Frutas de Chile, explicó que el sector fue analizado históricamente solo bajo el valor de sus exportaciones directas, mientras que este informe demuestra que el rubro aporta más de US$ 24 mil millones dinamizando la logística, el empleo, los servicios, el comercio y la actividad regional.

Dentro de este movimiento macroeconómico, el reporte determinó un efecto multiplicador contundente: por cada peso generado de forma directa por la fruticultura, la economía del país moviliza casi cuatro pesos.

Fuerza laboral y distribución del valor en el mercado local y regional

El peso de estas cifras macroeconómicas tiene un correlato directo en el mercado laboral y la distribución territorial de los ingresos. La cadena frutícola sostiene un total de 708.000 puestos de trabajo, donde los operarios de campo perciben en promedio el doble del salario mínimo, mientras que los trabajadores desempeñados en plantas de empaque o en la venta mayorista reciben remuneraciones que superan el triple de dicho indicador.

En términos de distribución geográfica, el estudio arroja un marcado efecto descentralizador en comparación con la economía chilena general, donde Santiago suele concentrar cerca del 43% de los indicadores. En el caso de la industria frutícola, el 75% de su impacto económico se retiene y distribuye en las regiones del país, con una producción concentrada principalmente en Maule, O’Higgins y la zona sur.

La riqueza generada por este motor económico se canaliza hacia el consumo doméstico a través de los eslabones finales de comercialización. Por primera vez, la medición integró la actividad vinculada a la venta mayorista de fruta, dimensión que históricamente no se consideraba en los registros económicos y que permitió calcular con precisión que alrededor del 40% de la producción frutícola nacional se destina al mercado interno. En este circuito comercial, cerca de 191.000 personas se encuentran vinculadas a la venta en más de 2.500 ferias libres a lo largo de todo el país, llevando el valor alimentario y económico hacia los sectores de menores ingresos.

Expansión de la superficie agrícola y recambio de la industria

El dinamismo del sector y su aporte a los indicadores macroeconómicos globales también se reflejan en su expansión e inversión de capital en el suelo agrícola. Durante el período analizado, la inversión en nuevas plantaciones frutales alcanzó una suma cercana a los US$ 650 millones, permitiendo que la superficie plantada total llegara a cerca de 360 mil hectáreas en 2024, tras registrar un crecimiento del 1,5% en las principales especies productivas (lo que equivale a 4.305 nuevas hectáreas).

Este proceso de expansión estuvo acompañado por un profundo recambio al interior de las variedades cultivadas en la industria:

  • Cerezos: Registraron un aumento de cerca de 13 mil hectáreas, concentradas principalmente en la Región de O’Higgins.
  • Otras especies: Se constataron incrementos sostenidos en las superficies de kiwis, limones y avellanos.
  • Uva de mesa: Registró una contracción significativa, disminuyendo en 11.700 hectáreas su superficie cultivada.

Para la elaboración de este reporte, los investigadores cruzaron por primera vez datos oficiales provenientes de diversas instituciones públicas que cubren el período de 2018 a 2024. El análisis estadístico se basó en los registros del Servicio de Impuestos Internos (SII), el Banco Central de Chile, la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), el Servicio Nacional de Aduanas, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE); utilizando además la Matriz Insumo-Producto del Banco Central para realizar el seguimiento preciso de los encadenamientos productivos entre los diferentes sectores de la economía nacional.

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