Navieras sufren alza de costos al desviarse por el conflicto en el mar Rojo
agosto 19, 2026
Escrito por: Admin L360
Las irrupciones en rutas claves como el Canal de Suez está reconfigurando el mercado logístico mundial, influyendo en el alza de insumos operativos de las navieras hasta en un 44% , mientras que los fletes a largo plazo comienzan a encarecerse.

La crisis geopolítica en Medio Oriente continúa pasando una costosa factura al comercio internacional. Los ataques en el mar Rojo y las consiguientes desviaciones en el Canal de Suez han alterado las dinámicas del transporte marítimo global, obligando a las navieras a reestructurar sus rutas e incrementando significativamente sus gastos operativos.
Aumento de costos operativos y la ruta del Canal de Suez
El impacto financiero ya es visible en los balances de los gigantes de la industria. La empresa danesa de transporte y logística Maersk informó que las interrupciones en la región elevaron en un 19% los costos operativos de su división Ocean, impulsados en gran medida por un incremento interanual del 44% en el precio promedio del combustible. Aunque la compañía logró mitigar parte del golpe mediante eficiencias operativas, la normalización total aún se ve lejana.
Actualmente, el paso por el Canal de Suez y el mar Rojo opera bajo estricta cautela. Maersk y Hapag-Lloyd han iniciado un retorno gradual, tan solo cerca de un tercio del tráfico habitual de Maersk (cuatro de sus 13 servicios regionales) transita hoy por esta vía estratégica.
Las tarifas de largo plazo comienzan a escalar
El impacto de casi seis meses de disrupciones ya no se limita al mercado spot, sino que se ha trasladado a los contratos de largo plazo. Peter Sand, analista jefe de la plataforma Xeneta, advierte que «la disrupción causada por la guerra en Medio Oriente no desaparecerá pronto, lo que fortalece la posición negociadora de las líneas navieras.»
Desde finales de febrero, las tarifas de largo plazo hacia EE. UU. (Costa Oeste y Este) han aumentado un 41% y 40%, respectivamente. Mientras que en el norte de Europa ha aumentado un 41%.
Esta escalada pone en jaque la estabilidad comercial global, considerando que el transporte marítimo sostiene más del 80% del comercio mundial, lo que deja a la cadena de suministro global ante un reto de resiliencia sin precedentes.






