Seguridad logística: Retos y soluciones ante el aumento de robos

junio 3, 2025

Escrito por: Admin L360

El desafío de proteger la cadena de suministro chilena ante el avance del crimen organizado.

El aumento sostenido de los robos a camiones y centros logísticos en Chile ha encendido las alertas del sector. Esta problemática, impulsada por la creciente sofisticación del crimen organizado, ha generado pérdidas millonarias y está obligando a las empresas, autoridades y operadores logísticos a repensar sus estrategias de seguridad.

Una amenaza en crecimiento

Uno de los casos más emblemáticos ocurrió en enero de 2023, cuando fueron sustraídos trece contenedores con carga minera valorada en más de $3.000 millones desde un recinto cercano al puerto de San Antonio. Este hecho evidenció la vulnerabilidad de la cadena logística nacional y marcó un punto de inflexión en la forma en que las empresas abordan la seguridad.

Según datos de la aseguradora TT Club y de la Asociación de Logística de Chile (ALOG), los robos a transporte de carga y centros logísticos aumentaron un 27% en 2022. La tendencia se agudizó en 2023, con un alza cercana al 40% en asaltos a centros logísticos hasta octubre, especialmente en las regiones Metropolitana, Valparaíso y La Araucanía.

El impacto económico y operativo

Las principales categorías de productos robados incluyen electrónica, electrodomésticos, alimentos, bebidas y vestuario. Marcos Oliva, fundador de Taz Logistics SpA y vicepresidente de APLOG AG Chile, señala que en Chile se roban alrededor de 300 camiones al año, con un valor promedio de carga de $100 millones cada uno. Esto equivale a pérdidas anuales de más de $30.000 millones.

«Los delitos afectan especialmente a las pequeñas empresas. Un robo puede significar la quiebra para un transportista que pierde uno o dos camiones», advierte Oliva. Además, subraya que detrás de estos crímenes existen organizaciones bien estructuradas, con acopiadores y expertos en tecnología.

Marcos Oliva, fundador de Taz Logistics SpA y vicepresidente de APLOG AG Chile.

Marco Rivas, Logistics Coordinator en Vestas, agrega que los robos están generando impactos colaterales como mayores costos en seguros, implementación de rutas alternativas, inversión en escoltas y retrasos en entregas. «Esto genera disrupciones en toda la cadena, afecta la confianza del cliente y, en algunos casos, puede llevar al cierre de empresas», enfatiza.

Factores que dificultan la prevención

Según Rivas, el crimen organizado ha evolucionado hasta incorporar técnicas sofisticadas como el uso de bloqueadores de GPS, hackeo de sistemas de rastreo, suplantación de identidad mediante documentación falsificada, e incluso el uso de redes sociales para coordinar movimientos logísticos en tiempo real.

Marco Rivas, Logistics Coordinator en Vestas.

A esto se suma la lentitud del sistema judicial para procesar estos delitos y la falta de recursos policiales en zonas críticas. «La respuesta institucional no va al ritmo del avance de las bandas delictuales», afirma Rivas. Esta situación afecta principalmente a las pymes, que carecen de recursos suficientes para implementar sistemas de seguridad robustos.

Tecnología: el principal aliado contra los robos

Para contrarrestar esta amenaza, las empresas están incorporando soluciones tecnológicas como:

• Geocercas: alertan ante desvíos no autorizados.

• Sensores de movimiento: detectan aperturas de puertas o contenedores.

• Anti-jammers: bloqueadores de interferencias para proteger el GPS.

• Plataformas de monitoreo (como Samsara o Mix Telematics): permiten generar alertas por frenadas bruscas, velocidad y paradas fuera de patrón.

• Inteligencia artificial: predice patrones delictivos y asigna rutas seguras.

• Blockchain: autentica documentación de carga. • Cámaras embarcadas: monitorean la cabina y el entorno del camión.

• Biometría y RFID: controlan el acceso a centros logísticos y cargadores autorizados.

• Candados electrónicos y sensores climáticos: protegen cargas sensibles como productos farmacéuticos.

• Drones y robots autónomos: realizan patrullajes en patios logísticos.

Oliva destaca que «la implementación de geocercas ha sido clave, permitiendo actuar ante desvíos en tiempo real». Además, enfatiza la importancia del uso de biometría para garantizar que solo personal autorizado acceda a la carga y a las instalaciones.

Estrategias de prevención integradas

La respuesta frente a esta amenaza no puede basarse solo en tecnología. Se requiere un enfoque integral que combine infraestructura segura, protocolos de seguridad y colaboración interinstitucional. Entre las estrategias propuestas destacan:

• Optimización dinámica de rutas mediante algoritmos que impiden que el conductor conozca previamente el trayecto completo.

• Iluminación adecuada en rutas críticas y zonas de descanso seguras.

• Refuerzo de la vigilancia policial en zonas de alto riesgo.

• Protocolos de comunicación entre actores logísticos para compartir alertas y casos de robos.

«La clave es generar una red de alerta temprana entre empresas y autoridades”, señala Oliva. Rivas coincide: “Necesitamos políticas públicas que vayan de la mano con los avances tecnológicos del sector privado. El crimen organizado no espera, y la logística debe responder con rapidez y coordinación».

Lee el artículo completo en la edición 02 de Logística 360 Chile, págs. 12-14: https://tinyurl.com/4s64wnay

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