Soluciones de Valgreti transforman la productividad logística de Intime

junio 27, 2026

Escrito por: Admin L360

Con WMS, PTL y RFID, Intime aseguró la trazabilidad del stock e inventario en tiempo real, optimizando el picking y procesando hasta 20,000 prendas diarias.

Desde su centro logístico en Santiago, Intime ha consolidado una operación donde la eficiencia y la tecnología son pilares fundamentales para responder a las crecientes exigencias del mercado. Con una trayectoria iniciada en 1982, la compañía ha desarrollado un modelo que integra procesos logísticos y herramientas tecnológicas para fortalecer su capacidad de adaptación y crecimiento.

Dedicada a la comercialización de ropa interior y trajes de baño femeninos, la empresa opera a través de tiendas propias, venta por catálogo y comercio electrónico. En este escenario, la logística cumple un rol estratégico para abastecer cada canal de manera eficiente y mantener altos niveles de servicio.

Así lo señala Javier Henríquez Hermosilla, Subgerente de Operaciones de Intime, quien destaca el valor que la compañía otorga a la tecnología como un activo estratégico y una inversión orientada a la mejora continua.

«La empresa siempre se ha caracterizado por buscar soluciones tecnológicas. No se trata solo de contar con sistemas, sino del aporte que estos generan, permitiéndonos mejorar la gestión en todas nuestras áreas, incluida la logística».

De procesos manuales a una operación integrada

Uno de los principales hitos logísticos de Intime fue la implementación de tecnologías Put to Light (PTL), Warehouse Management System (WMS) y RFID en su centro de distribución de Santiago, proyectos desarrollados junto a su partner tecnológico Valgreti.

Javier Henríquez Hermosilla, Subgerente de Operaciones de Intime

Antes de esta transformación, la operación dependía de procesos manuales. Los operarios trabajaban con hojas impresas que debían completar a mano para luego ingresar nuevamente la información al sistema, lo que dificultaba el control del inventario, la preparación de pedidos y la trazabilidad.

“Las mayores dificultades y limitaciones se concentraban en la zona de picking, la clasificación de los pedidos y la imposibilidad de tener un inventario claro en tiempo real”, explica Henríquez.

A ello se sumaba el crecimiento de la compañía y la necesidad de atender grandes clientes del retail, cada uno con requerimientos específicos de distribución.

Un ecosistema tecnológico nativo

La automatización comenzó en 2019 con la incorporación de seis estaciones Put to Light (PTL). Tras comprobar sus resultados durante un año, Intime implementó el WMS en enero de 2020 y continuó ampliando su infraestructura tecnológica.

Actualmente, la operación contempla:

  • Nueve estaciones PTL, con 34 luces cada una.
  • Un sistema Put to Wall (PTW), orientado al procesamiento de pedidos de e-commerce.
  • Catorce impresoras RFID para el etiquetado inteligente exigido por determinados clientes del retail.

Para Henríquez, el principal beneficio es que todas las soluciones funcionan de manera nativa bajo un mismo ecosistema.

“Esta modalidad de trabajo centralizada bajo una sola cuenta y un único proveedor de servicios eliminó la complejidad operativa de coordinar y realizar gestiones entre dos proveedores distintos”.

Más productividad y trazabilidad

La inversión buscaba aumentar la productividad, mejorar la exactitud en la preparación de pedidos, reducir errores y asegurar la trazabilidad del inventario.

La incorporación del WMS eliminó el uso de papel en las labores de picking. Hoy los operarios utilizan capturadores portátiles (PDA), que los guían directamente hacia la ubicación de cada producto, mientras los supervisores gestionan la liberación de pedidos desde el sistema.

Aunque el proceso de adaptación fue mayor para los supervisores, la adopción de la tecnología permitió simplificar el trabajo diario y mejorar significativamente la eficiencia.

Este cambio cobra aún más relevancia considerando que la operación se desarrolla en un edificio de cinco pisos, antiguamente utilizado como taller de confección de la empresa y posteriormente reconvertido en centro de distribución.

Pese a las complejidades propias de una operación vertical, los resultados han sido significativos.

Con los antiguos procesos manuales, un operario preparaba cerca de 400 prendas diarias. Tras la implementación del PTL, esa cifra aumentó hasta un rango de entre 2.500 y 3.600 prendas por persona al día.

Actualmente, con una dotación de entre 45 y 50 operarios, el centro de distribución procesa entre 17.000 y 20.000 prendas diarias en una jornada de ocho horas.

La digitalización también fortaleció el control de inventario. Cada vez que un operario registra un picking en su PDA, el sistema descuenta inmediatamente el stock. Si se detecta alguna diferencia física, un equipo especializado revisa y corrige la ubicación de los productos.

Además, Intime integró el WMS con Power BI para desarrollar indicadores clave de desempeño (KPI) sobre inventario, nivel de servicio y productividad por operario, información disponible diariamente para apoyar la toma de decisiones.

Integración con SAP Business One

Durante este proceso de modernización, Valgreti también cumplió un rol de consultoría, aportando buenas prácticas y soluciones aplicadas en otros proyectos.

El desafío más importante llegó con la migración hacia SAP Business One. La implementación exigió desarrollar interfaces entre el nuevo ERP y el WMS, ya que varias funciones administrativas y contables fueron transferidas al nuevo sistema.

Pese a las dificultades habituales de un proceso de GoLive, la integración permitió mantener la continuidad operacional. Los problemas surgidos durante la puesta en marcha fueron resueltos sin afectar el funcionamiento de la bodega, por lo que la empresa mantuvo sus despachos sin interrupciones.

Una logística al servicio del crecimiento

La incorporación de tecnología responde a una filosofía que ha acompañado el desarrollo de Intime: adoptar soluciones que aporten eficiencia y capacidad de adaptación, más que acumular herramientas.

Actualmente, la compañía comercializa lencería, ropa interior y trajes de baño en todo Chile, con presencia desde Arica hasta Punta Arenas.

Toda la operación se administra de forma centralizada desde la bodega de Santiago. Desde allí se gestiona el inventario y los despachos directos en la Región Metropolitana, así como en las regiones de Valparaíso y O’Higgins mediante una flota propia.

Para abastecer las tiendas y el canal de venta por catálogo en el resto del país, la distribución se realiza a través de empresas de courier, mientras que el canal retail se atiende mediante despachos centralizados hacia los centros de distribución de las principales cadenas comerciales.

Lee el reportaje completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 82-85: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/

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