Electromovilidad en Chile avanza, pero enfrenta desafíos estratégicos
enero 3, 2026
Escrito por: Admin L360
Chile lidera en electromovilidad, aunque infraestructura y políticas públicas condicionan su adopción, señala BYD.

Tamara Berríos, Country Manager de BYD Chile, afirma que el país se ha consolidado como un caso de estudio global en electromovilidad. Según la ejecutiva, Chile es el segundo a nivel mundial con más buses eléctricos fuera de China. «Si tú tienes que buscar cuál es el cliente más grande de BYD fuera de China, está en Chile», comenta, refiriéndose a los casi mil buses eléctricos que actualmente opera Metbus y al objetivo de cerrar el Gobierno con cerca de 4 mil unidades en Santiago.
La expansión de este transporte público ha modificado la percepción ciudadana sobre la movilidad eléctrica. «Para el chileno, hablar hoy de un vehículo eléctrico ya no es algo fuera de la norma», señala Berríos. Aun así, la penetración de autos eléctricos sigue baja: «China supera el 50% y aquí estamos con suerte llegando al 2%. Espacio hay, y mucho». La ejecutiva describe las curvas de adopción como exponenciales, aunque aclara que la masificación todavía es limitada.
Desafíos en política pública y red de carga
Para Berríos, el obstáculo actual no radica en la oferta ni en el precio, que han descendido notablemente. El problema principal son los incentivos estatales: «No es solo el precio: es la red de carga, los subsidios, los beneficios que el Estado te pueda dar». La insuficiencia de puntos de carga dificulta una adopción masiva, lo que requiere una política pública definida.
La ejecutiva destaca la consistencia de Chile en estándares ambientales, pero señala que los apoyos disponibles son limitados y temporales: «Mientras países de la región y Europa subsidian la transición, en Chile los apoyos son acotados y transitorios. Eso no incentiva». En consecuencia, la transición avanza, pero a un ritmo menor al que podría alcanzar.
El litio y la oportunidad industrial perdida
BYD proyectaba agregar valor local mediante una planta de cátodos, pero el plan quedó detenido. Berríos comenta: «Perdimos la oportunidad», y aclara que no fue un problema de permisos: «No llegamos ni siquiera a pedir permisos. Fue burocracia a la hora de tomar decisiones; nunca se definieron las reglas básicas del negocio».
El contexto económico también influyó. Con la caída del precio del litio desde los máximos de 2022, el incentivo económico desapareció. «Esa posibilidad que teníamos cuando el litio estaba en un peak ya pasó, y no creemos que se repita», lamenta Berríos, enfatizando que Chile dejó pasar la ocasión de generar conocimiento e industria local, más allá de la exportación de insumos.
Continúa la apuesta de BYD en Chile
A pesar de los obstáculos, BYD mantiene su inversión en el país, incluyendo buses, autos, almacenamiento energético y nuevas soluciones tecnológicas. La ejecutiva advierte que sin señales claras del Estado —en infraestructura de carga, subsidios e industrialización—, Chile corre el riesgo de mantenerse siempre un paso detrás de su potencial.
El mensaje es directo para tomadores de decisiones: reforzar políticas públicas y apoyo estatal es clave para consolidar la adopción de electromovilidad y aprovechar el liderazgo chileno en buses eléctricos.
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