Industria del salmón en alerta ante arancel de EEUU a sus envíos
junio 15, 2026
Escrito por: Admin L360
La nueva amenaza de una sobretasa del 12,5% introduce incertidumbre en un sector donde el mercado estadounidense concentra el 39,30% de sus ventas.

La industria del salmón es una de las que más levantó alertas ante la nueva amenaza de un 12,5% de aranceles por parte de Estados Unidos, debido a presuntas faltas de esfuerzo por parte de Chile en el combate al trabajo forced. Esta medida introduce incertidumbre en un sector donde la potencia global representa su principal destino por lejos, concentrando un 39,30% del valor de los envíos de salmónidos, lo que equivale a US$2.542,86 millones. Según datos del Monitor de Comercio Exterior del Banco Central, durante 2025 Chile exportó US$110.363 millones FOB, de los cuales US$6.470 millones correspondieron a salmones refrigerados o congelados, producto que se ubica en el top de exportaciones nacionales junto al cobre y las cerezas.
Dependencia del mercado estadounidense e impactos previos
El presidente de SalmonChile, Patricio Melero, explicó a BioBioChile que, aunque la industria exporta a más de 100 países y avanza en la diversificación de mercados, «Estados Unidos sigue representando cerca del 40% de las exportaciones del sector, por lo que ningún mercado puede reemplazarlo en el corto plazo». Añadió que las inversiones en innovación y desarrollo fortalecen la competitividad, pero estas ventajas se ven amenazadas por barreras arancelarias en mercados clave.
La preocupación se suma al impacto del 2 de abril de 2025, el Día de la Liberación, cuando el presidente Donald Trump anunció una ola de aranceles donde Chile enfrentó un 10%. Respecto a esa medida anterior, la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, señaló que «han impactado en forma significativa los resultados operacionales de las empresas, lo que refleja cómo debieron absorber parte importante del impacto de los aranceles», perdiendo competitividad frente a otros proveedores. Melero recordó que la Universidad San Sebastián (USS) cuantificó en US$1.400 millones el daño en la economía local, obligando a las empresas de salmón a absorber costos, comprimir márgenes y generar una distorsión estructural en la cadena de valor para mantener posiciones de mercado.
El origen de la acusación de la USTR
El origen de la actual amenaza del 12,5% radica en marzo, cuando autoridades de Estados Unidos comenzaron una investigación contra 60 países. El 3 de abril, la Oficina del Representante Comercial de EEUU (USTR) acusó a Chile y otras 53 economías de no haber logrado imponer ni hacer cumplir la prohibición de importar bienes hechos con trabajo forzoso, señalando que los 60 países fallaron tanto en imponer la prohibición de importar mano de obra forzosa como en la aplicación de la misma.
Al respecto, Loreto Seguel manifestó que «lo que más preocupa no es solo el porcentaje específico, sino los efectos que este tipo de medidas puede generar en la inversión, planificación comercial y competitividad internacional».
Preocupación transversal en la agroindustria
El temor a esta medida es transversal y congregó a representantes de otras industrias, como la agricultura, en una reunión de Cancillería para definir acciones. El presidente de Chilealimentos, Juan Manuel Mira, calificó de «altamente preocupante» el nuevo arancel para los alimentos procesados, detallando que Estados Unidos es un mercado importante para los berries congelados (arándano, frutilla y frambuesas), el jugo y la pulpa de manzana, en un contexto donde la agroindustria de alimentos procesados subió un 6% sus exportaciones entre enero y mayo.
Análisis del impacto técnico de la sobretasa
Por último, el académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Gonzalo Escobar, explicó a BioBioChile que los efectos generales de los aranceles se distribuyen de dos formas. En Chile, se aprecia incertidumbre y una caída inmediata en los márgenes de los exportadores; si absorben el arancel para no perder clientes, obtienen menores beneficios, afectando inversiones futuras y niveles de producción. Si no lo absorben, deben buscar otros mercados, asumiendo costos logísticos y de transacción.
En Estados Unidos, el académico enfatiza que «los aranceles rara vez los paga el país de origen; los pagan los importadores estadounidenses», lo que se traduce en alzas de precios e inflación interna. Escobar advirtió que este 12,5% es complejo porque es un «tramo de castigo diferenciado» que deja a Chile en peores condiciones que quienes acceden a una tasa del 10% por tener prohibiciones formales, y tiene un carácter «acumulativo», lo que eleva el riesgo de frenar proyectos de exportación a largo plazo si el mercado internaliza que Estados Unidos se volverá un destino permanentemente costoso.




