Irán plantea un peaje en Ormuz y tensiona el mercado energético
abril 10, 2026
Escrito por: Admin L360
Irán estudia cobrar hasta un dólar por barril o dos millones por buque en Ormuz, en un contexto de tensiones y control del tránsito marítimo.

La imposición de un peaje por parte de Irán en el estrecho de Ormuz introduce un riesgo directo para el mercado energético mundial. El control del tránsito por esta vía clave condiciona precios, estabilidad y acceso al suministro.
Allan Von Mehren y Minna Kuusisto, estrategas geopolíticos de Danske Bank, advierten: «Para EEUU (y para el mundo), un acuerdo que dejara a Irán al mando del estrecho sería, como mínimo, peligroso. Irán sabe ahora que puede obligar al ejército más poderoso del mundo a sentarse a la mesa de negociaciones cerrando el estrecho. Incluso el más mínimo indicio por parte de Irán de cerrar el estrecho en el futuro provocaría fuertes subidas en los precios de la energía. Hasta que se construyeran rutas y logística alternativas (lo que llevará años), el mercado energético mundial no volvería a la normalidad anterior. Se mantendría una prima de riesgo geopolítico sustancial».
Control del estrecho y riesgos políticos asociados
Neil Shearing y Simon MacAdam, estrategas de Capital Economics, señalan: «Es improbable que un impuesto al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz tenga repercusiones importantes a corto plazo en los mercados energéticos mundiales, el comercio o la actividad económica en general. Sin embargo, dependiendo de su estructura, podría formalizar el control de facto sobre una vía marítima crucial para el comercio de energía e introducir una nueva fuente de riesgo geopolítico para la economía mundial».
Ambos añaden: «Quizás el mayor problema que plantea la propuesta sea menos económico y más político. El mero hecho de que se esté considerando un gravamen sugiere una pretensión de control sobre el tráfico marítimo a través del estrecho. La introducción de un impuesto formalizaría dicho control y plantearía varias preguntas difíciles, como quién fija el impuesto, qué mecanismos determinarían los aumentos futuros y qué impediría que las autoridades que lo imponen amenacen con nuevas interrupciones para obtener mayores pagos».
Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum, sostiene: «transformaría un bien público internacional en un activo estratégico regional con potencial de generar ingresos». Además, advierte que «esto alteraría el equilibrio del mercado para todos los productos que transitan por el estrecho. Además, supone una oportunidad para que muchos países de todo el mundo moneticen y controlen los estrechos, lo que representa un cambio radical en la dinámica del comercio mundial».
Ensayo de cobros y propuesta de tarifas
Irán ha llegado a cobrar hasta dos millones de dólares, en yuanes chinos o criptomonedas, a algunas embarcaciones para garantizar su paso seguro. En paralelo, ha planteado cobrar un dólar por cada barril de petróleo que atraviese el estrecho.
Un superpetrolero puede transportar hasta dos millones de barriles. En condiciones normales, unos 135 buques cruzaban diariamente esta vía. Las propuestas contemplan un dólar por barril para buques cisterna y hasta dos millones de dólares para portacontenedores.
Las condiciones para reabrir el estrecho en el marco de un alto el fuego entre EEUU e Irán no están definidas. Se baraja un impuesto a cambio de permitir el tránsito.
Asimetría operativa y viabilidad del peaje
Irán ha demostrado que puede ejercer control efectivo con drones de poco más de 20.000 dólares. EEUU, en cambio, emplea misiles de varios millones de dólares para contrarrestarlos.
Una misión permanente de escolta por parte de EEUU y sus socios occidentales implicaría un coste elevado. Esta asimetría refuerza la posibilidad de que el peaje se imponga.
Diferencias con Suez y Panamá
El canal de Panamá y el canal de Suez son infraestructuras artificiales que requieren inversión, mantenimiento y gestión continua. Sus tarifas responden a la prestación de servicios.
El estrecho de Ormuz, en cambio, es una vía natural dentro del espacio marítimo internacional. Un gravamen en este contexto carecería de estructuras de gobernanza equivalentes y marcos legales comparables.
Impacto económico y reparto del coste
Un peaje de un dólar por barril superaría los costes de aseguramiento previos, situados entre 10 y 20 céntimos. Sin embargo, el impacto inmediato en mercados energéticos sería limitado.
Capital Economics indica que tanto la oferta como la demanda de petróleo son relativamente inelásticas a corto plazo. Esto implica que el coste se repartiría entre productores y consumidores.
Evaluaciones adicionales sobre el impacto global
El think tank Bruegel estima que los estados del Golfo asumirían alrededor del 85% del coste. Guntram B. Wolff afirma: «La carga no recae sobre los consumidores globales, sino principalmente sobre los estados del Golfo que suministran el petróleo que transita por el estrecho».
Asimismo, señala: «La economía mundial es prácticamente indiferente a dicho peaje siempre y cuando se restablezca el suministro de petróleo».
El análisis indica que el precio del petróleo aumentaría entre 0,05 y 0,40 dólares por barril. Los exportadores del Golfo absorberían entre el 80% y el 95% del peaje.
Riesgos legales y dilema estratégico
Wolff advierte que el peaje «legitima la coerción de Irán y sienta un precedente en el derecho internacional». Además, enfatiza que «violaría el derecho internacional».
También indica que los ingresos podrían beneficiar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Esto implicaría riesgos para armadores por sanciones y seguros.
Los actores implicados enfrentan un dilema estratégico. La evaluación de alternativas se impone ante la imposibilidad de restablecer el statu quo anterior.






