Maersk y Hapag-Lloyd retomarán el tránsito por el Canal de Suez a mediados de noviembre en su servicio conjunto entre India y Europa
noviembre 6, 2026
Escrito por: Felipe
La alianza Gemini Cooperation reactivará el paso por la vía interoceánica y el mar Rojo en la ruta ME1 para recortar tiempos de navegación y costos de inventario, aunque la continuidad operativa estará sujeta a la estabilidad en materia de seguridad.

Las navieras Maersk y Hapag-Lloyd anunciaron que volverán a transitar por el Canal de Suez a partir de mediados de noviembre a través de su servicio conjunto que conecta la India con el norte de Europa, operado en el marco de la alianza Gemini Cooperation.
La determinación marca un hito en la recuperación gradual de la arteria estratégica, luego de casi tres años de extensos desvíos marítimos por el cabo de Buena Esperanza adoptados a raíz de los ataques armados que amenazaron la navegación comercial en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb desde fines de 2023.
Según los calendarios informados por los operadores navieros, el servicio ‘ME1’ comenzará a navegar por el trazado egipcio el 12 de noviembre para las recaladas asignadas a Maersk y el 13 de noviembre para las de Hapag-Lloyd. Esta modificación permitirá sustituir el largo periplo circunnavegando las costas africanas por una conexión geográfica directa, ofreciendo un alivio logístico concreto a embarcadores e importadores de ambos continentes.
Tiempos de tránsito, rotación de puertos y presión sobre fletes
El nuevo itinerario enlazará directamente los puertos indios de Mundra y Nhava Sheva con Salalah (Omán), para cruzar posteriormente el Canal de Suez en demanda de los terminales europeos de Tánger, Róterdam, Wilhelmshaven, Hamburgo y Londres. En sentido contrario, la rotación incorporará escalas en Algeciras y Tánger antes de reingresar al canal hacia Salalah y las dársenas del subcontinente indio.
El principal beneficio de la reactivación radica en el acortamiento sustancial de los tiempos de viaje. Una navegación más rápida facilitará la reposición de existencias, reducirá los costos financieros de almacenamiento y mejorará la conservación de productos perecederos, permitiendo incluso que determinadas cargas comerciales urgentes utilicen el flete marítimo en lugar del encarecido transporte aéreo. Asimismo, el acortamiento de las rutas tenderá a liberar tonelaje efectivo de flota disponible a nivel mundial, lo que podría aumentar la competencia e inducir presiones a la baja sobre los fletes, condicionado a cómo las navieras gestionen la oferta mediante cancelaciones de itinerarios (blank sailings) o reasignación de buques.
Al analizar las implicancias de esta reactivación y los desafíos asociados al retorno, especialistas del transporte marítimo y de la alianza explicaron el alcance del movimiento.
«La reincorporación del Canal de Suez en el servicio entre India y Europa representa un paso muy esperado para recuperar la eficiencia y confiabilidad en la cadena de suministro. Sin embargo, no se trata de un regreso generalizado de toda la flota: estamos ante un despliegue focalizado que dependerá estrictamente de la evolución de las condiciones de seguridad en el mar Rojo, manteniendo una evaluación permanente para resguardar las tripulaciones y las cargas», señalaron operadores de la industria naviera.
Desafíos operacionales en muelles y condicionante de seguridad
El retorno paulatino de buques a través de Suez plantea exigencias operacionales complejas para los puertos receptores y las conexiones terrestres. La llegada anticipada de embarcaciones que utilicen la ruta corta frente a aquellas que todavía navegan por el sur de África podría provocar congestiones temporales por concentración de recaladas en sitios de atraque, saturación en los patios de contenedores y tensiones en el despacho ferroviario y de camiones.
De igual forma, ambas compañías navieras enfatizaron que la seguridad seguirá siendo el factor determinante para sostener el servicio. Mientras Maersk supeditó cualquier ajuste adicional en Gemini Cooperation a que no se reactive la hostilidad bélica en la zona, Hapag-Lloyd confirmó que mantendrá un monitoreo continuo de los riesgos náuticos, advirtiendo que la operación carece de garantías de permanencia en caso de registrarse un nuevo deterioro en las aguas del mar Rojo.






