Megabuques: El nuevo estándar que redefine la eficiencia portuaria

diciembre 18, 2025

Escrito por: Admin L360

El país ya maneja buques de gran tamaño, pero los megabuques de más de 400 m traen desafíos en infraestructura, logística y gestión, y oportunidades para la eficiencia y competitividad internacional.

Actualmente, Chile ya recibe buques de grandes dimensiones, como los que operan en Valparaíso y San Antonio. Sin embargo, la eventual llegada de megabuques de más de 400 metros de eslora plantea un desafío sin precedentes para la infraestructura portuaria, la coordinación logística y la gestión tecnológica.

Estas naves representan oportunidades estratégicas para incrementar la eficiencia operativa, consolidar al país como hub logístico del Pacífico Sur y fomentar inversiones tecnológicas y públicas, siempre que exista planificación integral, modernización de equipos y capacitación especializada.

Capacidad portuaria actual y primeros hitos

Desde 2014, Chile comenzó a recibir buques de gran tamaño, con la llegada del Gustav Maersk al terminal STI de San Antonio, la nave más grande en arribar a un puerto chileno. Para su maniobra fue necesario operar con cuatro remolcadores azimutales, evidenciando la necesidad de infraestructura especializada.

“Este hecho marcó un hito en la historia portuaria nacional y abrió el camino para la atención de naves de gran tamaño”, comenta Leslier Streeter San Martín, Ingeniera en Transporte Marítimo y Puertos.

Leslier Streeter San Martín, Ingeniera en Transporte Marítimo y Puertos.

Kriss Goldsworthy, socio fundador de KyK Logística, enfatiza que actualmente solo Valparaíso y San Antonio cuentan con condiciones para recibir este tipo de embarcaciones, ya que la infraestructura debe cumplir exigencias específicas de calado, manga, eslora, grúas y áreas de respaldo.

“Solo los puertos de Valparaíso y San Antonio están actualmente preparados y en condiciones de recibir naves de estas magnitudes”, refiere.

Por su parte, Felipe Berríos Molina, Asesor Marítimo Portuario, confirma que Chile ha recibido naves de hasta 367 metros de eslora y 13.000 TEU, integradas a rutas que conectan Asia con la costa del Pacífico latinoamericano. No obstante, advierte que muchos puertos aún carecen de infraestructura suficiente.

“Muchos puertos no cuentan con el calado necesario ni con instalaciones adecuadas para recibir embarcaciones de gran tamaño”, subraya.

Requisitos técnicos para megabuques

En el caso de megabuques de 400 metros de eslora, Berríos señala que se requieren estudios de maniobra aprobados, límites operacionales definidos y medidos en tiempo real, elementos de apoyo adecuados y muelles capaces de soportar estas naves.

“Acto seguido los terminales deberán contar con un sistema de embarque y desembarque de contenedores capaz de soportar ese incremento en capacidad”, precisa.

Goldsworthy agrega que los sitios de atraque deben superar 360 metros de eslora, 50 metros de manga y 16 metros de calado, y que la preparación portuaria no se limita al frente de atraque, sino que exige coordinación con áreas de respaldo, entidades fiscalizadoras y la comunidad portuaria.

“Si un puerto trabaja 24 horas los 7 días de la semana en la operación de la nave, es vital que todos los actores involucrados trabajen a la par… incorporando tecnología que permita facilitar esta interacción”, precisa.

Ajustes en infraestructura, equipos y conectividad

La operación de megabuques exige ajustes integrales. Según Leslier Streeter San Martín, los principales focos son:

  • Infraestructura: calados entre 15 y 17 metros mediante dragado permanente y ampliación de dársenas.
  • Equipamiento: grúas Super Post-Panamax, automatización de gates y control de tráfico interno.
  • Conectividad: zonas logísticas extraportuarias, accesos viales y ferroviarios fortalecidos, y transporte intermodal integrado.
Felipe Berríos Molina, Asesor Marítimo Portuario.

“Los principales ajustes deben centrarse en la infraestructura, equipamiento y conectividad logística”, remarca.

Goldsworthy complementa que es clave preparar zonas de respaldo que permitan una operación expedita, eviten congestión urbana y reduzcan la interacción directa con la comunidad.

Impacto en eficiencia y capacidad operativa

El arribo de megabuques transforma la eficiencia portuaria. Streeter indica que una sola nave puede movilizar lo que antes requería dos o tres buques, optimizando muelles y reduciendo costos, pero también generando presión operativa.

“Las recaladas movilizan miles de contenedores en pocas horas… de ahí la importancia de automatizar procesos y ampliar el número de grúas”, sostiene.

Kriss Goldsworthy, socio fundador de KyK Logística.

Goldsworthy destaca el rol de la geografía y la demografía. La zona central y centro sur puede absorber grandes volúmenes de carga, mientras que el norte enfrenta desequilibrios por la baja importación y alta demanda minera.

Felipe Berríos advierte que, sin inversión en infraestructura, tecnología y capacitación, la eficiencia puede verse comprometida.

“El incremento en el tamaño de los buques… impone una presión considerable sobre la infraestructura portuaria”, subraya.

Oportunidades estratégicas y desafíos

Los megabuques permiten abrir rutas directas con Asia y Europa, atraer inversión público-privada y fortalecer la competitividad logística del país.

“Fortalecen la competitividad internacional de Chile… impulsan inversiones tecnológicas y fomentan la intermodalidad”, detalla.

Entre los desafíos se encuentran los altos costos de inversión, la congestión terrestre potencial y la necesidad de personal altamente capacitado.

Goldsworthy enfatiza que no todas las regiones requieren capacidad para megabuques y que cada zona debe evaluarse según su realidad productiva y demográfica.

Preparación de la cadena de suministro

Adaptarse a los megabuques exige coordinación intermodal, digitalización y capacitación.

“Los actores de la cadena de suministro deben coordinarse y modernizarse para operar eficientemente con megabuques”, remarca Streeter.

Goldsworthy destaca el rol del Estado en facilitar inversiones y planificación portuaria.

“Es de vital importancia que el Estado intervenga legislando y facilitando las inversiones”, señala.

Felipe Berríos subraya la necesidad de formación técnica y gestión de riesgos, incluyendo estudios de maniobra, sensores y equipos profesionales especializados.

Una visión integral para el desarrollo portuario

Los megabuques representan un desafío que va más allá de la infraestructura física. Requieren gestión estratégica, tecnología, coordinación logística y planificación regionalizada. Chile cuenta con algunos puertos preparados, pero la mayoría necesita inversiones significativas y enfoques adaptados a cada región.

Solo una visión integral permitirá transformar a los megabuques en motores de desarrollo logístico, económico y competitivo para el país.

Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 66-69: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/

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