Movilidad en transición: Del vehículo en propiedad al transporte como servicio
abril 6, 2026
Escrito por: Admin L360
Impulsada por la descarbonización, la digitalización y los nuevos hábitos de consumo, la movilidad evoluciona desde la propiedad del vehículo hacia modelos más eficientes, compartidos y basados en datos.


Escrito por: Alexander Eslava, Consultor Portuario – Especialista en Logística Internacional.
La Hoja de Ruta “Net Zero by 2050” de la Agencia Internacional de la Energía propone una transformación del concepto de movilidad. La recomendación de eliminar los vehículos de combustión interna hacia 2035 es el punto de partida de un cambio tecnológico, cultural y económico.
Durante décadas, el automóvil fue símbolo de independencia y progreso. Sin embargo, la caída en ventas globales y el cambio en hábitos de consumo evidencian que la movilidad ya no se entiende como propiedad, sino como servicio, impulsada por plataformas digitales y modelos que privilegian el acceso sobre la posesión.
Nuevos modelos de movilidad
El crecimiento del carsharing, carpooling y transporte bajo demanda refleja esta transición. En entornos urbanos, el automóvil deja de ser una necesidad permanente y pasa a ser una solución puntual.
En paralelo, la micromovilidad surge como alternativa para trayectos cortos. Estudios muestran que gran parte de los desplazamientos diarios son inferiores a 8 kilómetros, donde bicicletas o patinetes eléctricos resultan más eficientes. En ciudades densas, el tiempo destinado a estacionamiento reduce el sentido económico del vehículo privado.
Tecnologías y transición energética
El transporte representa una parte relevante de las emisiones globales, lo que ha impulsado tecnologías limpias. Vehículos eléctricos, hidrógeno verde y biocombustibles se posicionan como alternativas, aunque con desafíos.
La electrificación depende de la matriz energética: la reducción de emisiones está vinculada a la generación eléctrica a partir de fuentes renovables. Además, tecnologías como vehículos autónomos, inteligencia artificial e Internet de las Cosas permiten optimizar flujos, reducir congestión y mejorar la seguridad.
Infraestructura y desafíos
La movilidad del futuro surge de la convergencia de tecnologías y modelos, incluyendo soluciones multimodales integradas. Sin embargo, la infraestructura actual deberá adaptarse a nuevas necesidades.
Las ciudades tendrán que redefinir su planificación urbana, priorizando peatones, ciclistas y transporte compartido, además de garantizar acceso equitativo a nuevas tecnologías.
Un cambio estratégico
El debate sobre la movilidad es también social y estratégico, ya que influye en la productividad, la competitividad y la calidad de vida.
La transición ya está en marcha. El desafío radica en la capacidad de adaptación de organizaciones, gobiernos y ciudadanos a un entorno donde la movilidad se configura como un sistema integrado, inteligente y sostenible.
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 90-91: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/
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