Temporada de fruta fresca pone a prueba la cadena de frío

septiembre 15, 2026

Escrito por: Felipe

La coordinación anticipada y la capacidad logística serán esenciales para evitar esperas, mantener la continuidad de la cadena de frío y preservar la condición de la fruta.

La nueva temporada de exportación de fruta fresca plantea importantes desafíos para la cadena logística. Factores climáticos, cumplimiento de los tiempos de tránsito, capacidad logística y coordinación entre los distintos actores serán determinantes para mantener la calidad y competitividad de la oferta chilena.

Para Estephania Fuentes Marin, Ingeniero Agrónomo especialista en producción frutal, la planificación anticipada, el acceso a información y la coordinación entre los participantes serán aspectos centrales durante la campaña.

Calidad y tiempos de tránsito: desafíos desde el origen

Según la especialista, la calidad de la fruta comienza en el huerto. Las lluvias durante la floración pueden afectar la polinización y aumentar la incidencia de pudrición, mientras que cerca de la cosecha provocan partiduras. El impacto es especialmente relevante en especies sensibles como cerezas, arándanos y uva de mesa, por lo que el control preventivo resulta esencial para la producción.

A ello se suma el cumplimiento de los tiempos de tránsito hacia destinos como Asia, Medio Oriente, Europa y Estados Unidos. Para Fuentes Marin, reducir los tiempos de transporte y minimizar las esperas en los puertos es determinante para competir con países como Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. El aumento de volúmenes exige una estrecha coordinación entre productores, transportistas, puertos y autoridades.

Asimismo, la gestión fitosanitaria realizada por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) cumple un rol clave en la fluidez de los despachos. La sincronización de las inspecciones en origen permite agilizar el paso por los terminales y evitar retrasos en los embarques de mayor volumen.

Cadena de frío e infraestructura

En materia de cadena de frío, la infraestructura y disponibilidad de transporte refrigerado han evolucionado favorablemente. Sin embargo, la fruta fresca requiere una cadena de frío ininterrumpida que idealmente debe comenzar en el campo. Los productores que realizan

hidrocooling en el huerto tienen mejores posibilidades en la segregación y conservación del producto.

La disponibilidad de contenedores reefer, cámaras frigoríficas y espacios portuarios son factores críticos para cumplir los tiempos de entrega. Además, la exportación de fruta fresca compite directamente con productos como el salmón por el uso de infraestructura refrigerada. Esta presión constante exige una asignación eficiente de los recursos logísticos durante los meses de mayor demanda.

Por esta razón, la inversión continua en tecnologías de refrigeración y monitoreo térmico en ruta resulta indispensable. Mantener rangos de temperatura óptimos previene el deterioro prematuro de la carga en viajes de larga distancia.

Coordinación durante la temporada alta

Para Fuentes Marin, la coordinación durante la temporada alta debe ser máxima y realizarse en tiempo real. Las últimas campañas han demostrado que no basta con que cada actor optimice su propia operación por separado. Se requiere una planificación conjunta que contemple todas las etapas del proceso logístico.

«Es indispensable una coordinación anticipada entre productores, exportadores, transportistas, puertos, agentes de aduanas, embarcadores, navieras, aeropuertos y pasos fronterizos para planificar flujos, capacidades y ventanas de embarque», señala la especialista. Las mesas de coordinación logística han sido claves para anticipar contingencias y resolver problemas antes de que se transformen en cuellos de botella.

Los tiempos de espera prolongados y la saturación de los accesos viales dificultan el mantenimiento de la temperatura cuando la fruta llega de manera desordenada. En este sentido, resulta necesario mejorar la capacidad de compartir información y reaccionar rápidamente ante cualquier eventualidad en las rutas de acceso a los terminales.

Información, planificación y digitalización

El acceso a información oportuna ha permitido a la industria tomar decisiones operativas adecuadas en las últimas temporadas. La especialista destaca la experiencia alcanzada por Chile en técnicas de postcosecha, considerando las largas distancias que debe recorrer la carga hacia los mercados consumidores. «Servicios rápidos, cadenas de frío con buena gestión y planificación de embarques ha sido clave», sostiene.

No obstante, la integración de información y la digitalización de la cadena representan tareas pendientes para optimizar la programación. «Integración y predicción son los desafíos que deben convertirse en fortalezas para mantener la competitividad dentro de los factores que como industria sí podemos controlar, porque las contingencias climáticas en la agricultura siempre nos van a desafiar», plantea Fuentes Marin.

La implementación de herramientas predictivas permite anticipar variaciones en la demanda y ajustar la capacidad de transporte con mayor precisión. Con ello, las empresas exportadoras reducen el margen de error en la asignación de contenedores y espacios navieros.

Diversificación logística para las próximas temporadas

De cara a las próximas campañas, Fuentes Marin considera prioritaria la digitalización en tiempo real para anticipar congestiones en los puntos de salida. Asimismo, plantea avanzar en la diversificación logística para ampliar mercados y reducir la dependencia de nodos saturados como San Antonio, Valparaíso, el Aeropuerto de Santiago y el paso Los Libertadores.

En ese escenario, observa oportunidades en terminales alternativos como Coquimbo para la fruta temprana y Talcahuano para la producción del sur. También menciona las alternativas de Concepción y Pino Achao para envíos aéreos y terrestres, respectivamente. Esta descentralización permitirá aplanar la curva de envíos y disminuir los tiempos de espera.

La utilización de vías alternativas aporta flexibilidad a la estrategia exportadora frente a cierres temporales o huelgas en los puertos principales. De este modo, la industria agrícola asegura alternativas operativas para resguardar la condición de la fruta.

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