Big data y analítica: Decisiones más inteligentes para la logística
diciembre 18, 2025
Escrito por: Admin L360
Integrar datos confiables y análisis predictivo permite anticipar disrupciones, optimizar rutas y mejorar eficiencia en la cadena de suministro.

La cadena de suministro en Chile atraviesa un punto decisivo, marcado por un entorno global cambiante y altamente exigente. Tensiones geopolíticas, alteraciones climáticas que impactan las rutas marítimas y una creciente presión por operar de manera sustentable obligan a las empresas logísticas a replantear sus estrategias. En este contexto, la eficiencia, la resiliencia y la competitividad dependen cada vez más de decisiones informadas, basadas en datos confiables y oportunos.
«Para hacer frente a este panorama, será fundamental tomar decisiones bien informadas, basadas en datos confiables y análisis oportunos», sostiene Javier Toro, Gerente TI de Loginsa. Según explica, la logística moderna requiere sistemas integrados, visibilidad en tiempo real y capacidad de planificación anticipada, transformando la operación en un proceso dinámico y adaptable.
Desafíos de la cadena de suministro hacia 2026
De cara a los próximos años, las cadenas de suministro deberán operar con altos niveles de anticipación y flexibilidad. Toro advierte que, en un país altamente dependiente del comercio exterior, factores como conflictos geopolíticos, cambios climáticos y exigencias de sostenibilidad pueden desestabilizar costos y afectar la continuidad del servicio.
Jaime Flores, Gerente de Supply Chain en Grupo Nutraline Ltda. y socio del Supply Chain Council de Chile, coincide en el diagnóstico y agrega el impacto de la regionalización productiva. «El movimiento hacia estrategias de nearshoring buscará reducir la dependencia de mercados inestables, pero implica el riesgo de sobrerreacción y pérdida de eficiencia si se fragmentan las cadenas globales», señala.
En este escenario, las empresas deberán equilibrar costos, riesgos y flexibilidad, evaluando múltiples escenarios y evitando concentrar su producción en una sola región. Flores subraya que mantener la eficiencia operativa frente a plazos inciertos, inflación y disrupciones logísticas será un desafío constante.
«Las decisiones inteligentes integran información transversal de la cadena para priorizar acciones según impacto y urgencia, en lugar de reaccionar ante los síntomas del problema», afirma.
Sostenibilidad, trazabilidad y nuevas exigencias
Otro eje crítico es la sostenibilidad, impulsada por regulaciones y expectativas de clientes. Flores advierte que los reportes de emisiones obligarán a las empresas a medir y gestionar el desempeño ambiental de toda la cadena de abastecimiento.

Toro destaca que la digitalización avanzada y la planificación predictiva permiten anticipar problemas, optimizar rutas y mantener inventarios equilibrados. «Gracias a esta visión, la logística se convierte en un proceso más dinámico y preparado, con capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios», afirma.
Flores introduce además el concepto de consumidores “líquidos”, que ajustan sus decisiones según información en tiempo real. «Este tipo de cliente obliga a reestructurar operaciones para responder con rapidez y evitar quiebres o sobreinventarios», sostiene.
Factores clave para un modelo de decisiones inteligentes
El desarrollo de decisiones inteligentes no depende solo de la tecnología, sino de la integración entre procesos, cultura y talento. Toro enfatiza que el objetivo es convertir los datos en acciones que generen valor real.
Entre los factores esenciales, identifica:
- Gobernanza y calidad de datos: información confiable, trazable y estandarizada.
- Visibilidad integral: integración de transporte, inventarios, operaciones y demanda.
- Analítica avanzada y modelos predictivos: identificación de tendencias y alertas tempranas.
- Procesos ágiles y colaborativos: eliminación de silos organizacionales.
- Cultura basada en datos: uso cotidiano de la información en la toma de decisiones.
- Aprendizaje continuo: retroalimentación permanente a partir de indicadores.
Flores coincide en la importancia de la gobernanza del dato: «La organización debe definir quién es dueño de los datos, cómo se validan y bajo qué reglas se comparten». Añade que el talento analítico es clave, ya que «la tecnología amplifica la inteligencia humana, no la reemplaza».
Big Data y analítica avanzada: de la información a la acción
La analítica avanzada está transformando la logística al convertir grandes volúmenes de información en conocimiento accionable. Toro explica que el cruce de datos de transporte, inventarios, clima y demanda permite anticipar disrupciones, optimizar rutas y asignar mejor los recursos.
«La analítica predictiva ayuda a prever escenarios, mientras que los modelos prescriptivos recomiendan las mejores decisiones posibles ante distintas situaciones», señala.
Flores describe una evolución desde la analítica descriptiva hacia la prescriptiva, que orienta acciones concretas. «Este nivel marca el salto hacia la inteligencia operativa», afirma, destacando su aplicación en planificación, compras, operaciones, transporte y servicio al cliente.

Estrategias para integrar datos y analítica
Contar con datos no es suficiente; su integración estratégica es fundamental. Toro propone:
- Unificar fuentes de información.
- Definir indicadores relevantes.
- Automatizar análisis y visualización.
- Fomentar la colaboración entre áreas.
- Desarrollar talento con enfoque analítico.
Flores agrega que es necesario construir un lenguaje común de datos e incorporar la analítica en los procesos de negocio. «Decidir siempre con base en la mejor evidencia disponible debe convertirse en un hábito», afirma, recomendando vincular los análisis con indicadores como OTIF, fill rate, precisión del forecast, lead time, costo-to-serve y rotación de inventarios.
Tendencias hacia 2026 y preparación empresarial
Ambos expertos coinciden en que la digitalización y la inteligencia analítica dominarán la logística hacia 2026. Toro proyecta avances en visibilidad total en tiempo real, plataformas colaborativas en la nube, sostenibilidad y automatización de decisiones.
Flores anticipa una convergencia entre inteligencia artificial, automatización y propósito empresarial. Destaca tendencias como los gemelos digitales, agentes inteligentes y la democratización de la analítica en toda la organización.
Para ambos, la preparación pasa por consolidar datos confiables, desarrollar talento analítico y fomentar una mentalidad de aprendizaje continuo. Toro resalta además la importancia de la colaboración público-privada para avanzar en interoperabilidad regional.
«Apostar por una gestión basada en datos confiables, ágiles y sostenibles será la mejor estrategia para enfrentar los desafíos hacia 2026», concluye Toro.
Flores enfatiza que la ventaja competitiva no estará en la cantidad de datos, sino en la capacidad de interpretarlos y actuar con propósito: «La verdadera inteligencia consiste en hacer las preguntas correctas, en el momento oportuno, con la información adecuada».
Lee el artículo completo en la nueva edición de Logística 360 Chile, págs. 82-85: https://logistica360chile.cl/nuestras-ediciones/
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